- Hace tiempo que dejé de creer en los milagros.
- Y, sin embargo, sigues apostando por el más débil.
- Que David sea capaz de tumbar a Goliat no es un milagro, sino un hecho histórico, el triunfo de la astucia sobre la fuerza bruta, la magnificencia de una piedra bien disparada.
Has dado en el clavo. De todas formas,no siempre es bueno apostar por el más debil, porque no siempre el más débil tiene la razón.
ResponderEliminarun beso