lunes, 31 de mayo de 2010

Sangría

La úlcera sangrante de tus dedos se ha convertido en el cáncer de mi estómago y mientras vomito todo lo que no nos dijimos, pero que siempre intuimos, no paro de preguntarme si es posible que un cuerpo contenga dos sangres, mil heridas lacerantes y tres o cuatro genes cambiantes.

Mi canción del día



"No tiene que ser tan complicado. Otros ya lo hicieron sin cuidado. Y ahora cojo aire, te miro, respiro, lo suelto de golpe, que quiero contigo, si sigo disimulando voy a reventar. Y ahora cojo aire, te miro, respiro, lo suelto de golpe, que quiero contigo, desde que te vi mi cuerpo no para de bailar."

PD: Lo confieso: soy fan de Conchita, este vídeo me parece la pera y la canción no consigo quitármela de la cabeza.

domingo, 30 de mayo de 2010

Marta

Marta recoge con parsimonia exasperante todas sus cosas y las introduce lentamente en la caja de cartón que su ex-jefe y ex-amante ha tenido la deferencia de facilitarle. Despido improcedente con su correspondiente indemnización. Ése ha sido el trato. A él le parece un precio irrisorio para poder librarse de su incómoda presencia y, sobre todo, de una posible venganza futura (nunca te puedes fiar de una amante despechada: suelen ser imprevisibles y sumamente peligrosas). Ella sabe que, una vez más, se ha vendido excesivamente barata, pero no puede seguir trabajando allí. Verle cada día ya le resultaba bastante doloroso, pero saber que se ha empezado a trajinar a la nueva contable le provoca auténticas arcadas. Es consciente de que es sólo el final de la misma derrota, pero tiene la sensación de que ha perdido una nueva batalla y lo peor es que ha claudicado antes de presentar ningún tipo de resistencia. Intenta no ver las sonrisas maliciosas de sus compañeras y finge que no oye el murmullo victorioso de quienes no han parado de vilipendiarla en los últimos meses. Debería darse prisa y salir de allí lo antes posible, pero cuando lo haga será prácticamente imposible volver a verle. No es que esté enamorada de este capullo, pero es adicta a la insatisfacción de desear algo que no puede tener. De repente, se acuerda de Carlos y se reafirma en la idea de que todos sus cuelgues posteriores han sido un reflejo de ese primer amor adolescente nunca consumado ni correspondido y se pregunta si algún día podrá fijarse en un hombre soltero y sin compromiso que esté dispuesto a convertirla en el único centro de todo su universo.

Mi canción del día



"Vuelvo a ser como antes, a cerrar bares, a buscarte por las noches vacías como bolsillos de artistas, noches llenas de gente, gentes al día, que escriben para explicarnos algo que no entienden ni sienten. Ésta no será otra canción de amor. Y no me importa decir lo que todos ya saben."

sábado, 29 de mayo de 2010

Desfase temporal

Mi vida se mide por minutos de 70 segundos y la tuya por días de 23 horas. Por eso nunca tendremos la misma edad, ni coincidiremos en la misma semana, salvo que algún científico loco invente una máquina del tiempo que nos permita rebobinar y corregir nuestro desfase temporal.

jueves, 27 de mayo de 2010

El fin del mundo

Hoy me apetece caminar hasta el fin del mundo. Ir, volver y marcharme otra vez. Asomarme al precipicio en el que termina la Tierra plana de la Alta Edad Media y calcular los daños que me produciría la caída suicida. Hoy me apetece fugarme contigo, rotar sobre mí misma y trasladarme hasta la luna llena de tus promesas imposibles. Hoy quiero perderme y encontrarte, consolando a Alicia, mientras llora en medio del bosque creado por Disney. Hoy me quedaré muy quieta, en medio de la nada, y cruzaré los dedos, rezando para que seas tú la persona capaz de guiarme a casa.

Mi canción del día



"Y me convierto en la princesa, que te espera sentada a la mesa. Mientras se enfría lo nuestro, se enfría la cena. Tal vez me vendrá como agua de mayo enamorarme de cualquier vasallo y lo que sienta por ti, yo mejor me lo callo".

miércoles, 26 de mayo de 2010

Nude

Ya no sé desabrocharme la camisa sin la ayuda de tus dedos, ni consigo desprenderme de mi falda sin que tu mirada la deslice por mis piernas. Se me olvidó cómo se habla sin que tu inteligencia contemple mis palabras y sólo me quedan silencios grises que nublan mi corazón en ruinas. Un viento de hielo cristaliza las lágrimas que inundan mi rostro y se congela mi esperanza de derretir tus sentimientos de granito. Me tumbo en la cama de tu abandono y recuerdo tus caricias escapistas y tus besos errantes. Encontraste agua donde otros vieron piedras y no dejo de pensar que sólo tú lograrías leer el mapa de mis tesoros más ocultos. Rastreo las huellas de tu huida, pero no logro descifrar los jeroglíficos de tu caja de seguridad. Y ahora trato de olvidar el número de tu portal, la celda de tu panal y el asiento de la barra de tu bar; mientras escribo palabras torcidas en el papel cuadriculado de tus silencios atronadores. La resaca del mar de tu mirada me arrastra tras de ti, alejándome de la segura orilla de lo que todos esperan de mí y ahora trato de decidir si me convierto en sirena de tierra o en bucanera de los siete mares.


El juego es el mismo, pero cambian los columpios y el parque es distinto.

Desierto

De todas las cosas que dijiste, sólo recuerdo dos o tres, la claridad de tu piel y que tenía mucha sed.

martes, 25 de mayo de 2010

Sonia

Sonia ya no lee a bordo de ningún medio de transporte. Se encuentra demasiado ocupada escudriñando todos y cada uno de los rincones del autobús o del vagón de metro con la vana esperanza de volver a tropezarse con el eléctrico desconocido. Quiere y no quiere volver a encontrárselo, pero ésta no es una cuestión en la que el destino tenga en cuenta los deseos o la opinión de sus indefensas víctimas. En este preciso instante faltan 7 días 6 horas 1 minuto y 7 segundos para que las miradas de las dos cobayas con las que experimenta el fátum vuelvan a chocar provocando chispas incendiarias, pero Sonia no tiene ni idea de esto. Si lo supiera podría relajarse y disfrutar de la incisiva prosa de Óscar Wilde, pero como no adivina los designios cósmicos continúa lanzando la red de sus negras pupilas amparada en la estúpida creencia de que, de un momento a otro, el eléctrico desconocido morderá el anzuelo. Lo cierto es que será él quien la cace a ella, casi sin proponérselo, sin trampa ni cartón, por pura casualidad o eso pensarán los testigos accidentales del magno acontecimiento. Nadie sospechará la verdad, que todo estaba planeado y cronometrado, medido y encajado, estudiado y repasado, escrito y revisado. Movimientos sincronizados y coreografiados, alientos acompasados y dedos sintonizados. Mentes reincidentes en la locura ardiente de un amor ambivalente y dos risas estridentes. Recuerdos mortecinos de una certeza que se fue y una duda que vino.

Mi canción del día



"Tú, estatuta de sal, prepara tu salto mortal. Hoy no te puedo calmar, Pequeño Desastre Animal".

Chernóbil

Si me acerco a menos de tres kilómetros de distancia tu radiactividad contaminará las aguas de mi río interior.

domingo, 23 de mayo de 2010

Los cronocrímenes



Mientras Almodóvar se repite más que la fabada y Amenábar se olvida de contar historias para adentrarse en el escalofriante mundo de las superproducciones cinematográficas, los personajes planos, la manipulación histórica y la ausencia de un guión mínimamente consistente, películas como "Los cronocrímenes" o "Celda 211" mantienen viva a duras penas mi escasa fe en el cine español.

Siempre pensé que las favorables críticas que obtuvo el primer largometraje de Nacho Vigalondo debían ser fruto de ese empeño que tienen todos los críticos de nuestro país por demostrar que el cine patrio no tiene nada que envidiar al mejor cine europeo de autor. Por eso me sorprendí tanto al comprobar hace una semana que "Los cronocrímenes" hace honor a todos los elogios y premios cosechados. De entre estos últimos, me parece especialmente significativo el Premio a la Mejor Película y la Medalla de Plata del Público del Festival de Cine Fantástico de Austin. Y es que no es la primera vez que en EEUU se reconoce y aprecia el trabajo de este polifacético cántabro (no debemos olvidar la nominación al Óscar como Mejor Cortometraje de "7:35 de la mañana" en 2004).

Puede que "Los cronocrímenes" no sea una película digna no ya de un Óscar, sino tampoco de un Goya, pero creo que es la Mejor Película de viajes en el tiempo que he visto nunca o, al menos, la más coherente, mejor hilvanada y perfectamente cerrada y cuadrada que he podido visualizar. Por más que la repaso, no consigo encontrar ninguna fisura o laguna, ninguna contradicción, ningún agujero negro, ni un sólo fleco o hilo suelto y eso, en este tipo de temática, resulta harto complicado.

Si a ese guión a prueba de bombas le unimos un soberbio manejo de cámara, una gran fotografía y un sonido impecable (algo prácticamente imposible de encontrar, cuando de una película española se trata), el resultado es una de las mejores películas nacionales de los últimos años.

Todo ello sin olvidar el gran trabajo interpretativo de los pocos actores que aparecen en pantalla. Y es que todos los aciertos anteriores habrían quedado en nada sin el incontestable talento de Karra Elejalde y Candela Fernández y los más que correctos Nacho Vigalondo y Bárbara Goenaga (sí, señoras y señores, se puede ser una actriz española, estar buena y no tener una dicción pésima y esta chica es la prueba viviente de ello).

Ahora, a cruzar los dedos para que Nacho siga haciendo películas como ésta y no la bazofia que promociona la Sinde.

jueves, 20 de mayo de 2010

Mi cita del día

"Señores, ya sabéis que las finanzas del Estado no se tenían de pie más que por la costumbre de hacerlo. Desde ayer, ni la costumbre basta ya a sustentarlas. Me veo, pues, en la dolorosa necesidad de proceder a compresiones de personal. Con un espíritu de sacrificio que estoy seguro sabréis apreciar he decidido reducir mi servidumbre, liberar a algunos esclavos y afectaros a mi servicio doméstico".

Albert Camus, "Calígula".

No sé por qué, pero el anterior discurso me recuerda demasiado al pronunciado por otro demente con complejo de Dios el pasado 12 de mayo. Que cada cual saque sus propias conclusiones.

Boxeo

Lo importante no es ganar o perder, sino el regusto que te queda en la boca al bajarte del ring y a mí me sabe a hiel y a sangre podrida en las venas.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Mi canción del día



Mientras sigo tratando de decidir si el mejor invento de la humanidad es internet o son los tampones, hoy el primero me ha permitido disfrutar de un concierto al que me moría de ganas de ir. Puede que el sonido no fuera perfecto, que la imagen no fuera todo lo nítida que hubiera deseado y que, de vez en cuando, la conexión se fuera a tomar por culo; pero la cosa no estuvo nada mal. Zahara tocando de nuevo en Úbeda y con Su Alfonso al contrabajo era una experiencia que no quería perderme.

Por lo demás, mientras esta mujer componga canciones como ésta seguiré gritando a los cuatro vientos que es la mejor voz y, sobre todo, la mejor compositora femenina de este país.

"Mira el pecho abierto. Tu corazón inmóvil está a punto de partirse en millones de colores y vas a morir en este momento. Serás afortunado si no deja de doler."

martes, 18 de mayo de 2010

Mikel

Los médicos no entienden cómo continúa vivo. La paliza que le propinaron esos siete animales era mortal e inhumana. Al llegar al hospital, Mikel no era más que un amasijo informe de sangre, huesos rotos y órganos internos machacados y triturados. Aún así, el corazón le late a buen ritmo, los pulmones consiguen captar el oxígeno necesario para mantener en funcionamiento lo que queda de sus células y se aprecia una actividad cerebral inusitadamente activa. Sorprendidos de que aún no haya fallecido, gran parte del personal sanitario de urgencias trata de atenuar el insoportable dolor que debe estar experimentando el pobre desgraciado que ha tenido la mala suerte de cruzarse en el camino de siete depredadores sedientos de carne fresca e indefensa. Nadie se plantea salvarle la vida. Ésa es una batalla más que perdida. Los minutos pasan y el joven damnificado se resiste a abandonar este mundo, por lo que algunos deciden empezar a hacer algo para tratar de recomponer los restos del naufragio. Las horas pasan y las tareas de los mecánicos del bisturí comienzan a dar sus primeros frutos. Son sólo parches para esquivar la inminencia de una muerte más que segura, pero parecen funcionar y, tras el relevo pertinente, todos marchan a casa satisfechos por el trabajo bien hecho, por más que estén convencidos de la inutilidad de sus esfuerzos. Tres semanas y mil operaciones después, Mikel, inexplicablemente y contra todo pronóstico, no sólo continúa vivo, sino que se levanta sin ayuda para ir al baño, habla coherente y profusamente e incluso ingiere algún que otro alimento sólido. Es ese paciente milagro con el que todo médico sueña con tropezarse y el personal del hospital se frota las manos al pensar en lo que se publicará en la prensa cuando decidan filtrar la noticia y compartir su triunfo con la opinión pública. En realidad, Mikel tendría que haber muerto en aquella escandalosa ambulancia; pero, mientras cerraba los ojos, cansado y dispuesto a entregarse a su aciago destino, recordó lo que su abuela le repitió una y otra vez cuando no era más que un mocoso de medio metro: "Si las cartas que te han tocado no te sirven para ganar al póker, ya que no puedes cambiarlas, quizá deberías modificar las reglas del juego para tener alguna posibilidad de alcanzar la victoria. Nunca debes bailar al son que te marquen los demás, sino que debes lograr que los demás bailen a tu ritmo. Y cuando estés acorralado y no tengas ninguna salida busca una grieta, un pequeño resquicio por el que poder escapar y vuelve a entrar por la puerta grande cuando te hayas rearmado y puedas presentar batalla a tus enemigos. Hazme caso y llegarás lejos." Fue entonces cuando se dio cuenta de que nunca le había hecho caso a su queridísima abuela. Fue en ese preciso instante cuando Mikel fue consciente de que morir significaba seguir las reglas del póker, bailar al son marcado por los demás, no buscar la grieta ni el resquicio y, sobre todo, perder. No, no pensaba morir. Ahora sabía lo que tenía que hacer y no pensaba irse al otro barrio sin poner en práctica las enseñanzas de la progenitora de su progenitora. Así fue como Mikel dejó de leer el guión que los demás habían escrito y comenzó a escribir el suyo propio. Los médicos no entienden cómo continúa vivo, ni consiguen encontrar una explicación plausible a su meteórica recuperación. A ninguno se le ha ocurrido pensar que Mikel ha cambiado las reglas del juego y que sus cartas son perfectas para ganar la partida que acaba de empezar.

domingo, 16 de mayo de 2010

Mi canción del día



"No se trata de ver quién es mejor entre tú y yo, esto no es una competición. Si tú pierdes, yo no gano. En las líneas de tu mano hay vidas enteras".

Carta de navegación

Creo que uno de los hemisferios de mi cerebro no funciona correctamente o puede ser que le falte un meridiano a alguna de mis neuronas. No conozco la longitud ni la latitud en la que flotan mis sueños imposibles, pero sí el continente en el que reside mi amor bipolar. Cruzaré océanos glaciares para llegar a la tierra de fuego de tu odio visceral y cuando superemos el ecuador de nuestra relación inexistente sabremos que ha llegado el momento de freírnos bajo el sol del Trópico de Cáncer.

sábado, 15 de mayo de 2010

Mi canción del día



Afortunados aquéllos que puedan disfrutar de esta mujer hoy en el Extratonauta. La cosa promete. Como siempre. Y dicen que la rubia bailará a pleno pulmón. :)

El divorcio

Nunca debí casarme contigo. No tenía ni un solo motivo. Ni siquiera éramos amigos, sólo un par de desconocidos a los que les gusta hablar sobre su ombligo. Sé que no queda mucho camino para concluir el infausto recorrido, pero me apetece bajarme del tiovivo antes de que este mareo acabe conmigo. Sé que nunca me has mentido, tus caricias nunca me han dolido y tus palabras nunca me han mordido; pero ya es hora de separar nuestros destinos y cometer nuevos desatinos. Me importa un comino si te sientes empequeñecido. Necesito otro compañero vespertino y una flamante vespino que me conduzca hasta el vetusto castillo que custodia el anillo de hilo que sirvió de testigo del "donde dije Diego, digo digo" o algo por el estilo.

viernes, 14 de mayo de 2010

Mi canción del día



Conciertazo de los Sunday Drivers el jueves en la Sala Apolo. Y mucha atención a Nanook.

Pandemia

La cuarentena transcurrió sin ningún tipo de incidencia. Nadie mostró síntomas de contagio y todos concluyeron que había sido una falsa alarma. 33 días después de que las autoridades declararan que no existía ningún tipo de peligro, el 90% de la población había muerto, el 9% estaba a punto de hacerlo y el 1% restante no paraba de preguntarse si realmente eran inmunes a la enfermedad o sólo tardarían un poco más que el resto en desarrollarla. Y es que hay virus que no siguen las reglas del juego.

martes, 11 de mayo de 2010

Mi foto del día



A pesar de mi sed de mar me conformo con palmeras ondeantes.

El oráculo de Delfos

Sé que escribí sobre ti mucho antes de conocerte, aunque ya no recuerdo cuándo ni el contenido de la historia. Sé que, encerrada entre mis palabras proféticas, se encuentra la clave de sol capaz de descifrar el jeroglífico de mi corazón. Sé que tu nombre encierra un simbolismo circular difícil de notar, pero imposible de obviar. Sé que yo tengo la respuesta a todas mis preguntas, pero me da miedo enfrentarme a una verdad que prefiero ignorar. Sé que me asusta más la opción B que la A y que lo que tienes que ocultar es mucho menos que lo que yo trato de sepultar. Sé que lo que me atrae hacia a ti es superior a mí y que, por mucho que me empeñe en fingir que no es así, acabaré pegada a ti.

lunes, 10 de mayo de 2010

Mi canción del día



"Can't you see what you've done to my heart, and soul? This is a wasteland now."

Pamplinas

Son muchas las historias que nos han contado. Son todas mentira. Se las han inventado. Son muchos los resortes que han presionado para convencerte de que es cierto lo que no es. No creas ni un segundo que me has olvidado. No finjas que no sueñas con tenerme a tu lado. No escuches los rumores que brincan por ahí. Son sólo tres sombras de lo que un día fui. No juegues al ahorcado con las letras de mi nombre, ni ahogues en ginebra los restos del naufragio. Son muchos los recuerdos que se han difuminado y pocas las certezas que han perdurado.

domingo, 9 de mayo de 2010

Alergia primaveral

Renuncié a la posibilidad de atascar tu garganta con la espina de mis versos más profundos y me conformé con observar la erupción cutánea provocada por mis palabras sin esterilizar estrellándose contra tus oídos alérgicos a cualquier pensamiento discordante con tu credo interno. Sé que no comprenderás mi radicalidad; pero, cuando se han digerido las imágenes de la injusticia, sólo se pueden vomitar verdades como puños y secretos callados mucho tiempo.

sábado, 8 de mayo de 2010

Como decíamos ayer

Hoy tengo ganas de morirme en tus brazos y perecer en tus labios. Hoy me matan tus miradas por la espalda y me asesinan tus palabras filosóficas. Hoy corro para no chocar contigo, para no pillarme los dedos, para no quemarme la piel. Hoy me vibran las entrañas y me tiembla la voz. Hoy llora el cielo y se ahoga mi orgullo. Hoy no sé nada, pero lo descubro todo. Hoy me quedo sin saber si me quisiste sin querer. Hoy es casi mañana y mañana será un reflejo de hoy, una repetición del pasado, una copia de nuestras vidas anteriores, un calco perfecto de lo que ya dijimos y de lo que decidimos hacer y no hacer, gritar y callar, ver e ignorar. Hoy se acaba y no me muero. Hoy se extingue y no perezco. Hoy me quedo con las ganas de que todo cambie. Mañana sé que todo cambiará, aunque todo parezca que sigue igual.

jueves, 6 de mayo de 2010

Estrella

Estrella es una anguila escurridiza, una serpiente zigzagueante, una gacela de cuello largo, un pez resbaladizo, un puñado de agua que se escurre entre los dedos, una esquivadora profesional de miradas lascivas, una experta jugando al escondite, un fantasma que desaparece antes del amanecer, un cometa fugaz, una alucinación febril, un eco que se pierde entre montañas escarpadas. Y mientras evita las trampas de los cazadores más avezados no se da cuenta de que está a punto de meter su pequeño pie en un cepo abandonado hace siglos.

martes, 4 de mayo de 2010

Cahos

Mi vida es un caos. Un cahos con hache intercalada. Una hache muda y sorda que separa la "a" de la "o", el alpha de la omega, el principio del final, aunque todo sea circular. Si consigo derribar la muralla de silencios de cristal puede que exista alguna posibilidad de fundir dos sílabas en una. Lástima que no haya forma de crear un diptongo de la nada. Ojalá llovieran tildes que cambiaran el significado de las palabras anodinas o conjunciones copulativas que entrelazaran frases distantes y distintas; pero el lenguaje no permite cualquier tipo de malabarismo lingüístico y yo no tengo la osadía que se necesita para inventar un nuevo idioma.

Mi canción del día



¿Si naces el 4 de mayo eres una Chica Pop?

"Ella es una Chica Pop, frágil como Marilyn por Warhol".

lunes, 3 de mayo de 2010

Mi recomendación del día

El duende que me roba la parte de arriba del pijama me comenta que las nuevas hermanas Brontë andan a pleno rendimiento. A una de ellas, ya la conocen quienes pierden su tiempo paseando por este blog. A la otra pueden comenzar a conocerla quienes se atrevan a bucear en éste.

MI refrán del día

Dios los cría y Dios los junta.

Mi cita del día

"...puedes pasar por delante de un millón de puertas cerradas sin que te importe, pero de pronto hay una de ellas que NECESITAS abrir".

Benjamín Prado, "Dónde crees que vas y quién te crees que eres" (o cómo un libro mediocre puede estar lleno de frases magistrales).

¿Mentira o verdad?

- No me gustan las mentiras piadosas.

- Ni a mí las verdades ominosas.

Mi canción del día



"Eres como un cristal escondido en la arena, esperando que lo pise y sangre por ti".

La siesta

Esta tarde soñé contigo, justo en el centro de una siesta de tres horas. Cinco minutos bastaron para cogerte de la mano y dejar de fingir que nunca nos gustamos. Al sexto minuto me olvidé de ti y me sumergí en una ensoñación mucho más gris. Desperté con la octava campanada del reloj del jardín secreto, empapada en sudor y con un extraño sabor en el centro del corazón. Y ahora, cuando te veo, te confundo con aquél que mi subconsciente trazó en el aire suspendido encima de mi cama y pienso que eres sincero y certero y espero que se apacigüe mi ego y alcance algo de sosiego, aunque ya no te tenga ningún apego.

domingo, 2 de mayo de 2010

Mi canción del día



A veces, el error es no cometer el error. En otras ocasiones, el error es convencerte de que hiciste bien no cometiendo el error. En la mayoría de los casos, el error es el error y no hay forma de que cambie la canción.

Nerea

Nerea tiene dedos de Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes", pero sus falanges no aprisionan ningún cigarrillo y sus largas y cuidadas uñas, pintadas de sangre de toro, no rascan el lomo de ningún gato sin dueño. Sí va en un taxi que recorre la columna vertebral de una gran ciudad, sentada al lado de un caballero andante al que trata de dar esquinazo a cada minuto, pero que nunca la deja terminar de fugarse. Tiene miedo y ganas de llorar, pero a las chicas fuertes que fingen no tener corazón no se les permite derramar ni media lágrima. El caballero andante intuye demasiado bien la tragedia de su vida, la angustia de su alma y la confusión de su cabeza y acaricia ligeramente sus manos de mujer fatal, lo que provoca un estremecimiento en sus piernas bifurcadas en dos tacones de aguja. Nerea necesita saltar del taxi y correr bajo una lluvia que camufle el torrente de dolor que amenaza con lavar sus ojos enmarcados en rímel y su cara maquillada hace dos horas, pero un brillante sol de mayo luce en un cielo azul turquesa e impide el final adecuado para esta película. Por eso aprieta los dientes, se muerde la lengua y mira orgullosa hacia el frente, tratando de borrar de su lado a quien nunca debería habérsele acercado. Pero él se inclina hacia la izquierda y le susurra al oído lo que ella no quiere, pero necesita escuchar; las palabras malditas que muchos dispararon antes, pero que sólo ahora son y serán sinceras. Nerea se ahoga y comienza a hiperventilar. Cierra los ojos y se visualiza bajo una cascada celestial buscando un gato inexistente. El final, por todos conocido, es bonito, pero indeseado e indeseable. Traga saliva, recupera el control sobre sí misma, se coloca la máscara de Gilda y vocaliza con una dicción perfecta la mentira más grande jamás inventada. El caballero se ríe con ganas ante semejante farol y le promete a la dama que, algún día, le enseñará a jugar bien al póker.

La libertad

Una pistola en la nuca puede conseguir casi cualquier cosa, excepto que el apuntado cambie su forma de pensar. Ésta es la gran derrota de los que posan su dedo en el gatillo: no saben que una persona no es lo que hace, sino aquello en lo que cree y eso es algo que no se controla blandiendo un arma.