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domingo, 30 de octubre de 2011

Adimensional

Primero se dilata su pecho. Después, sus pupilas. Luego, su vagina. Llegados a ese punto es imprescindible encontrar a alguien que la contraiga. No es fácil. Es una mujer demasiado extensa, demasiado vasta, demasiado inabarcable, totalmente infinita. En realidad, nunca ha encontrado a nadie capaz de reducirla a sus justos términos. Nadie ha sabido calcular correctamente sus dimensiones. Muchos se quedaron cortos. Otros muchos, excesivamente largos. Sólo uno la midió correctamente, pero tuvo miedo de devolverla a su auténtico ser. No se acercó, no la tocó, sólo la observó, de lejos, en la distancia, a salvo. Descifró la ecuación que explica todas sus incógnitas, pero no quiso compartir su descubrimiento con el mundo y ella nunca recuperó su tamaño primigenio. Puede que por eso no muriera nunca. No habría encajado en el ataúd originalmente diseñado para enmarcar sus restos inmortales. Él tampoco falleció nunca. No quería perderse la evolución de la mujer más involucionada del mundo.

Mi canción del día



"Nadas siempre sola, buscando sumergirte de todas las maneras posibles. Sobre el oceáno, canciones de un mar lejano. No las entiendes. Te cantan siempre en idiomas raros. Parecen que expliquen la vida en un barco. Tu hogar salado. Aquel verano sin amarras".

lunes, 24 de octubre de 2011

No lucharé hasta el final

No lucharé hasta el final. Se me acabaron las ganas de pelear. Un segundo antes de fracasar optaré por abandonar. Salvaré lo que se pueda salvar. Lo demás me da igual. Te dejaré atrás. Huiré a otro lugar. Volveré a empezar. Me olvidarás. En dos semanas, dejaré de llorar. Un nuevo futuro que moldear a mi absoluta voluntad. Infinitas ganas de regresar. Dolor intracraneal. Mil recuerdos que borrar. Disco duro de agotada capacidad. Habrá que formatear. Desde el principio hasta el final supe que acabaríamos mal. Tú, encadenado a tu hogar. Yo, alérgica a cualquier compromiso de fidelidad. Una historia demasiado familiar, repetida hasta la saciedad, ensayada y vuelta a ensayar. Imposible rebobinar. Estrellados contra el muro de la realidad, no te puedo mirar al hablar y tú no me puedes perdonar mi duda más nuclear. No lucharé hasta el final. Me quieres matar y yo me quiero asesinar. Ninguno de los dos tendrá la oportunidad de asestar el golpe mortal. Otro me degollará o me ahorcará. Tu puñal nunca me atravesará. El mar nos separará y sólo nuestro amor fallecerá.

Mi canción del día



"Todas las cosas que tengo a mí no me sirven en este momento. Yo no sé si tú piensas lo mismo, pero es así, se tiene que acabar".

jueves, 20 de octubre de 2011

Indigestión

Voy a vomitar nuestra lucha más carnal. Me voy a tragar las ganas de llorar. Me cortaré la voz para no gritar. Fabricaré un silencio de cristal, sólo empañado por una o dos arcadas sin ahogar. Fregarás la tierra que acabo de manchar. Todo lo enfangarás. Tu saliva limpiará mi aliento biliar. Después, el sonido de tu ausencia retumbará. Mi úlcera volverá a sangrar. Tendré un nuevo colapso intestinal. Resucitará mi insuficiencia renal. Me abrazará un coma mortal. Mi aparato digestivo nunca supo digerir tu olvido.

Mi canción del día



miércoles, 19 de octubre de 2011

Razzmatazz

Te irás detrás de una chica Razzmatazz. Me dejarás sin posibilidad de protestar. Te equivocarás. No habrá marcha atrás. Te arrepentirás. Nunca me olvidarás. Intentarás regresar. Descubrirás que hay otro en tu lugar. Llorarás. Suplicarás. No sabrás toda la verdad. Que fui yo quien te indujo a escapar porque no quería cargar con la culpabilidad de tenerte que abandonar.

martes, 18 de octubre de 2011

Centro de levedad

Primero reconocí tu barba, negra, descuidada, no muy poblada, casi nunca afeitada. Luego fue tu mirada, profunda, vacía, demasiado llena, plagada de pena. Pero fueron tus manos las que despejaron todas mis dudas, blancas, finas, delgadas, interminablemente largas. Enseguida supe que esos dedos conocían la combinación para abrir la caja fuerte de mi centro de levedad.

Mi canción del día



"Soy fan de ti, de tus maneras de vivir. Eres un animal salvaje. Es lo que dicen por ahí".

lunes, 10 de octubre de 2011

El imperio del sol

Ya no estás arrepentida de tu ataque suicida. No fue un desperdicio toda la saliva tirada por la borda. Salpicó a quien nunca se mojó. Ensució a quien nunca se manchó. Ahogó a quien siempre nadó sin flotador. Aún así, casi te mató. Tu propia saliva, casi te ahorcó. Pero el luchador te salvó, de ti misma y del leñador que siempre corta por la mitad a quien osa alzar la voz. Sus puños vencieron al hacha. Sus manos estrangularon la garganta del opresor y nadie defendió la memoria del dictador. Liberados del yugo aniquilador, tú y él de la mano desfilasteis por el corredor. Se escuchó un himno glorificador del día en el que todos vieron con horror cómo la piel puede más que las amenazas de acero, la pólvora y el terror. Lástima que sólo tú y él os atrevierais a mirar directamente al sol. Los demás nunca se decidieron a comprobar hasta dónde puede llegar un corazón henchido de valor y dispuesto a soportar todo tipo de dolor.

Mi canción del día



"Ser valiente no es sólo cuestión de suerte".

sábado, 8 de octubre de 2011

De ratas y hombres

Cuando el barco se hunde, las ratas se arrojan por la borda y nadan hasta la orilla. Ahora que vemos el iceberg que desgarrará la quilla, deberíamos empezar a desratizar la nave si no queremos que los roedores más viles acaben dominando el mundo.

jueves, 6 de octubre de 2011

Colillas (I)

Necesito verte, pero no estás. Te echo de menos cuando te vas. Te busco en las colillas de la puerta del bar. Te encuentro bajo el posavasos de la barra sin limpiar. No tiene sentido madrugar si nunca nos llegamos a acostar. El sol hace tiempo que salió ya. Tus pecados son imposibles de borrar. Los míos ni siquiera se pueden pronunciar. El dolor de la historia que se repetirá, por mucho que lo tratemos de evitar. Tus excusas junto al mar. Mis promesas de cambiar. Dos idiotas tratando de encajar en un mundo en el que, en realidad, no quieren penetrar.

Mi canción del día



"Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así. Consumir, producir, la sangre cubre mi nariz. No sé dónde quedó el rumor que nos vió nacer, pagó la jaula al domador."

domingo, 2 de octubre de 2011

Disparos (I)

Haz de tripas corazón y dispara al esternón. Es la única solución. O te inmolas tú o me inmolo yo. Ya tomé la decisión. No necesitamos celebrar ninguna convención. No habrá una votación. Encerrados en esta habitación, ocultándonos del sol, aniquilamos todo este amor generado por espontánea combustión, condenado sin remisión al olvido o a la aniquilación. No hay trampa ni cartón. O mueres tú o muero yo. No hay otra opción. Haz de tripas corazón, cierra los ojos y revienta mi esternón.

Mi canción del día



"Me has disparado a la cabeza, pero yo soy inmortal. No es a mí a quien apuntabas. Dime a quién quieres matar".