Blog en el que buceo en universos paralelos distantes y distintos encerrados en el centro de un protón del núcleo del átomo de mi existencia.
martes, 30 de junio de 2009
Mi vídeo del día
Porque tiene que estar bien tener un sitio en el que poder gritar. Porque quiero correr con antifaz. Porque me gustaría grabar versos imposibles en bancos desubicados. Porque los cuchillos de plástico también cortan corazones. Porque quiero trazar historias con compás. Porque me gustaría escuchar la música de cristales apedreados. Porque hay cortes que no duelen y sangre que no mancha. Y porque Lyona es una puta crack haciendo vídeos.
Etiquetas:
Allí donde solíamos gritar,
Love of Lesbian
Amnesia
A veces se me olvida lo que pienso y otras pienso que olvido lo que nunca desaparece de mi mente.
Puede que no creas en mí.
Puede que dudes de ti.
Puede que debas alejarte de aquí.
O puede que esto sólo sea una fase sin desfase que acelera o ralentiza toda tu existencia dependiendo de hacia donde sople el viento de tu aliento.
Se me rompen las entrañas y se me quiebran las legañas cuando al despertar escucho que hace mucho que extrañas no tener maña para abrir castañas.
Será que echas de menos la navidad oportunista de tus tías consumistas.
Yo me quedo con el verano sin patrimonio de los que están hasta el moño de correr en pos del sueño americano.
Me conformo con tener un enano que encante mis noches sin dueño y me cante nanas cuando no tenga sueño.
¿Recuerdas los versos hechizados del poeta malhadado mal recitados por el chaval nunca perdonado por dejar de jugar antes de mirar su edad?
Sé que sigues siendo Peter Pan.
Pero yo nunca fui Wendy. Ni siquiera Campanilla. Tan sólo una niña perdida amada sin medida por los escondrijos del bosque animado.
Y no me digas que se acabó lo que se daba, porque sólo yo decido el momento en que comienza el olvido.
Puede que no creas en mí.
Puede que dudes de ti.
Puede que debas alejarte de aquí.
O puede que esto sólo sea una fase sin desfase que acelera o ralentiza toda tu existencia dependiendo de hacia donde sople el viento de tu aliento.
Se me rompen las entrañas y se me quiebran las legañas cuando al despertar escucho que hace mucho que extrañas no tener maña para abrir castañas.
Será que echas de menos la navidad oportunista de tus tías consumistas.
Yo me quedo con el verano sin patrimonio de los que están hasta el moño de correr en pos del sueño americano.
Me conformo con tener un enano que encante mis noches sin dueño y me cante nanas cuando no tenga sueño.
¿Recuerdas los versos hechizados del poeta malhadado mal recitados por el chaval nunca perdonado por dejar de jugar antes de mirar su edad?
Sé que sigues siendo Peter Pan.
Pero yo nunca fui Wendy. Ni siquiera Campanilla. Tan sólo una niña perdida amada sin medida por los escondrijos del bosque animado.
Y no me digas que se acabó lo que se daba, porque sólo yo decido el momento en que comienza el olvido.
lunes, 29 de junio de 2009
Antónimos
Dulces y oscuros son los sueños ardientes de tu mente candente. No me llames valiente si me adentro en tu atrayente campo magnético. Siempre fui residente del imán de tus frases polisémicas.
domingo, 28 de junio de 2009
Mi canción del día
Porque hoy la he oído mientras estaba en una heladería y me he acordado de lo mucho que me gustó la primera vez que la escuché. Y porque podría escucharla un millón de veces. Y porque, aunque sea triste, me parece sumamente alegre. Y porque en los 40 Principales, de vez en cuando, suenan cosas interesantes (con o sin previo pago, eso ya no lo sé).
Bofetada
Tranquilo, aunque se vaya, la palma de su mano seguirá adosada a tu ardiente mejilla. Al fin y al cabo, una mujer no abofetea a un hombre que no signifca nada para ella.
sábado, 27 de junio de 2009
jueves, 25 de junio de 2009
San Martín
- Necesito exterminar a un par de lobos antes de que comiencen a devorar a las pobres ovejas.
- Tranquila, los búhos como tú tienen una gran visión nocturna, así que no tardarás en localizarlos y eliminarlos.
- Creo que prefiero ponerles una trampa y ver cómo se retuercen de dolor cuando metan la pata en el cepo.
- Paciencia, pequeña, a todos los cerdos les llega su San Martín.
- Ya, pero necesito ver cómo les rebanan el pescuezo y la ley del karma tarda demasiado en hacer efecto.
- ¿No te das cuenta? Antes de tu próximo pestañeo, los false friends se habrán clavado un cuchillo en la espalda.
- Puede que tengas razón, pero si ese sudoku no acaba saliendo seré yo quien les lance dardos envenenados y les envíe paquetes bomba, que quien juega a ser Maquiavelo sin haberlo leído no es capaz de identificar un ataque inteligente y estratégicamente estructurado.
- Tranquila, los búhos como tú tienen una gran visión nocturna, así que no tardarás en localizarlos y eliminarlos.
- Creo que prefiero ponerles una trampa y ver cómo se retuercen de dolor cuando metan la pata en el cepo.
- Paciencia, pequeña, a todos los cerdos les llega su San Martín.
- Ya, pero necesito ver cómo les rebanan el pescuezo y la ley del karma tarda demasiado en hacer efecto.
- ¿No te das cuenta? Antes de tu próximo pestañeo, los false friends se habrán clavado un cuchillo en la espalda.
- Puede que tengas razón, pero si ese sudoku no acaba saliendo seré yo quien les lance dardos envenenados y les envíe paquetes bomba, que quien juega a ser Maquiavelo sin haberlo leído no es capaz de identificar un ataque inteligente y estratégicamente estructurado.
miércoles, 24 de junio de 2009
Mi vídeo del día
Porque a veces estoy en el lugar correcto creyendo que estoy en el lugar equivocado. Porque otras veces acabo en el lugar correcto a pesar de las dificultades del camino o puede que gracias a ellas. Y porque la mayoría de las veces no tengo ni puta idea de dónde o cómo estoy. Y porque hoy he recurrido a la flecha del tiempo para matar el ídem y no acabar cortándome las venas con el borde del folio de mi binomio. Y porque a veces el mundo conspira a mi favor, aunque yo no conspire a favor del mundo. Y porque me gustan las imperfecciones perfectas y las irregularidades fotogénicas. Y porque ya no sé si prefiero los susurros acústicos o los libros eléctricos. Y porque algún día me encantaría grabar un vídeo así. Y porque podría verlo mil veces y seguir sacándole matices extraordinarios.
lunes, 22 de junio de 2009
Armisticio
Iluminada por la claridad
de un día sin principio ni final.
Oscurecido por una noche sin luna
y por los alcoholes que siempre le acompañan a la una.
Ella y él,
en el centro de la esquina de aquel bar.
Miradas que se cruzan y entremezclan,
que se enganchan y revientan.
Corazones que galopan desbocados,
jóvenes que se sienten desarropados,
locos esperanzados,
recuerdos olvidados.
Manos que se buscan y se pierden,
chispas que saltan y no prenden.
Roces ocultos,
estúpidos bultos,
personas interpuestas para distraer la atención,
palabras que explotan en el centro del corazón.
Pensamientos adúlteros provocados por sustancias adulteradas.
Deseos ocultos reprimidos por emociones soterradas.
Huidas a destiempo,
persecuciones sin tiento.
Risas de madrugada,
duendes que no dan la cara.
20 canciones de amor
y un poema desesperado.
Magia en el aire,
previa al imperdonable desaire.
Miedo cerval,
que no deja andar.
Espinas de rosal,
que hieren sin cesar.
Un quiero y no puedo
y un te marchas y me muero.
Un loco de atar
y una imbécil singular.
Un rosario de excusas
y un ataque de medusas.
Una bomba nuclear
y una explosión espectacular.
Un susurro estrepitoso
y un beso aguardentoso.
Una rendición sin condiciones
y una victoria sin parangones.
Unas medias con carreras
y unos labios con boqueras.
Un sujetador perdido
y un perdido redimido.
Un adiós que rebota en las paredes de la habitación
y un hasta luego que se pierde después de la colisión.
Palabras que acuden en tropel
y silencios que se vuelven del revés.
de un día sin principio ni final.
Oscurecido por una noche sin luna
y por los alcoholes que siempre le acompañan a la una.
Ella y él,
en el centro de la esquina de aquel bar.
Miradas que se cruzan y entremezclan,
que se enganchan y revientan.
Corazones que galopan desbocados,
jóvenes que se sienten desarropados,
locos esperanzados,
recuerdos olvidados.
Manos que se buscan y se pierden,
chispas que saltan y no prenden.
Roces ocultos,
estúpidos bultos,
personas interpuestas para distraer la atención,
palabras que explotan en el centro del corazón.
Pensamientos adúlteros provocados por sustancias adulteradas.
Deseos ocultos reprimidos por emociones soterradas.
Huidas a destiempo,
persecuciones sin tiento.
Risas de madrugada,
duendes que no dan la cara.
20 canciones de amor
y un poema desesperado.
Magia en el aire,
previa al imperdonable desaire.
Miedo cerval,
que no deja andar.
Espinas de rosal,
que hieren sin cesar.
Un quiero y no puedo
y un te marchas y me muero.
Un loco de atar
y una imbécil singular.
Un rosario de excusas
y un ataque de medusas.
Una bomba nuclear
y una explosión espectacular.
Un susurro estrepitoso
y un beso aguardentoso.
Una rendición sin condiciones
y una victoria sin parangones.
Unas medias con carreras
y unos labios con boqueras.
Un sujetador perdido
y un perdido redimido.
Un adiós que rebota en las paredes de la habitación
y un hasta luego que se pierde después de la colisión.
Palabras que acuden en tropel
y silencios que se vuelven del revés.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)