- Quiero formar parte de tu inconsciente colectivo.
- Y yo de tu consciente selectivo.
Blog en el que buceo en universos paralelos distantes y distintos encerrados en el centro de un protón del núcleo del átomo de mi existencia.
domingo, 30 de agosto de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
Granito
No te afanes en borrar el rastro de tus lágrimas. El llanto es lo único que nos diferencia de las piedras.
viernes, 28 de agosto de 2009
Sombras nocturnas
Me pierdo en la noche vagabunda de la ciudad sin nombre, mientras persigo sombras escurridizas de serpientes descamisadas.
Ya no quedan esquinas cuadradas en las que ocultarse de lunas delatoras y perros aulladores.
Ya no quedan esquinas cuadradas en las que ocultarse de lunas delatoras y perros aulladores.
jueves, 27 de agosto de 2009
miércoles, 26 de agosto de 2009
martes, 25 de agosto de 2009
Siete vidas
- Recuerda que la curiosidad mató al gato.
- Tranquilo. Olvidas que todavía me quedarían seis vidas que malgastar.
- Tranquilo. Olvidas que todavía me quedarían seis vidas que malgastar.
lunes, 24 de agosto de 2009
Mi corto del día
Porque es real como la vida misma.
Etiquetas:
Ariadna Gil,
Coque Malla,
El columpio
Ansiedad anticipativa
- ¿Crees en los sueños premonitorios?
- No, pero sí en los recuerdos anticipados.
- No, pero sí en los recuerdos anticipados.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Up!
El amor consiste precisamente en eso: en trasladar casas por los aires con miles de globos de colores y colocarlas justo donde el ser amado las soñó.
martes, 18 de agosto de 2009
Nocturno de Chopin
Me enredo en la escalera de caracol que sube hasta tu habitación y trepo como la hiedra por los barrotes de tu balcón.
No quiero meterme en tu cama, sino tan sólo posarme en tu almohada para espantar las pesadillas que anegan tu mirada de niño perdido antes de llegar al País de Nunca Jamás.
Observo el sudor que convierte en pantano cenagoso tu piel bronceada por un sol abrasador.
Imagino tu sabor salado y resisto la tentación de hundirme en tus arenas movedizas.
El colchón se hunde bajo el peso de tu culpa y yo no sé cómo aliviar tu conciencia de los pecados de vidas pasadas.
Cuando suene el despertador me esconderé en un rincón de tu corazón y fingiré que nunca estuve velando tu dolor.
Y cuando salga el sol evitaré que te conviertas en piedra como un troll.
No quiero meterme en tu cama, sino tan sólo posarme en tu almohada para espantar las pesadillas que anegan tu mirada de niño perdido antes de llegar al País de Nunca Jamás.
Observo el sudor que convierte en pantano cenagoso tu piel bronceada por un sol abrasador.
Imagino tu sabor salado y resisto la tentación de hundirme en tus arenas movedizas.
El colchón se hunde bajo el peso de tu culpa y yo no sé cómo aliviar tu conciencia de los pecados de vidas pasadas.
Cuando suene el despertador me esconderé en un rincón de tu corazón y fingiré que nunca estuve velando tu dolor.
Y cuando salga el sol evitaré que te conviertas en piedra como un troll.
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