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jueves, 5 de enero de 2012

TOP 10 2011 (Internacional)



Descubrí a Death Cab for Cutie por casualidad. Una amiga tenía entradas gratis para su concierto de 2006 en la Sala Copérnico de Madrid y me propuso que la acompañara. No los había oído nunca ni tuve tiempo de hacerlo antes de ir. Aún así, disfruté como una enana. Fue amor al primer acorde. Desde entonces no he parado de escucharlos y de enamorarme de ellos cada vez que lo hago. Desgraciadamente, no he tenido la oportunidad de volver a verlos en directo, aunque me estoy pensando seriamente lo de ir al Primavera Sound nada más que para poder volver a disfrutar de un concierto suyo. En 2011 han sacado nuevo disco y, por supuesto, no me han decepcionado. Su líder y vocalista Ben Gibbard afirmó que su último trabajo estaba muy influenciado por la magia de “Another Green world” de Brian Eno, pero también de algunas canciones de David Bowie y las de New Order. A mí me parece muy Death Cab for Cutie, sobre todo "Codes and Keys", una nueva obra maestra de esta banda de Washington y la tercera mejor canción de este año recién terminado, según mi humilde opinión.

"When you scream
Love you see
Like a child
Throwing stones at the sky
When they fall back to earth
As minor chords of major works
Separate rooms of single life".

domingo, 27 de diciembre de 2009

TOP 10 2009 (Internacional)

Y en el número 6 internacional, una canción de la banda sonora de la deplorable "Luna nueva". Aunque la película sea una auténtica bazofia, "Meet on the equinox" de Death Cab for Cutie se encuentra entre lo mejorcito del panorama musical de este año que se acaba. Y es que a estos chicos se les da increíblemente bien hacer canciones de amor.

domingo, 8 de junio de 2008

Mi canción del día

¡Tiene huevos! Fui a un concierto suyo sin saber quiénes eran y habiendo oído sólo una canción suya, que tampoco me entusiasmaba. Tuve el privilegio de que pasaran a mi lado camino de los camerinos y es ahora, más de dos años después, cuando realmente lo aprecio. Lástima que no tenga ni una foto suya. Así que cruzaré los dedos y rezaré para que vuelvan a tocar en Copérnico (o en cualquier otro sitio de Madrid, aunque tenga que pagar, que los chicos se lo merecen).