domingo, 6 de julio de 2008

Viaje al infinito IV

26 de febrero de 2734:

¡Entregar un importante mensaje! ¡Eso es lo que me encargaron!

A medida que pasan las horas, mi mente parece más despejada y poco a poco consigo rescatar algunos recuerdos.

No obstante, aún soy incapaz de recordar el contenido del mensaje o quién era su destinatario. En realidad, ni siquiera soy capaz de recordar quién me lo entregó.

sábado, 5 de julio de 2008

Mi canción del día

Sigo repasando el cartel del Summercase y escojo ésta para hoy. Mítica mítica, como diría mi sister.

Promesas

Siempre me ha parecido curioso el tema de las promesas. Hay mucha gente que tiene la mala costumbre de prometer cosas que luego no puede cumplir. Yo, cuando le prometo algo a alguien, suelo cumplirlo. Pero la cosa cambia cuando me prometo cosas a mí misma. A ver si me explico. Cuando le prometo algo a alguien procuro que sean cosas que pueda cumplir y, una vez que lo he prometido, trato de no faltar a mi palabra por todos los medios. El problema es que tiendo a prometerme cosas a mí misma que, en el fondo, no quiero cumplir. Trataré de poner algunos ejemplos. Soy una persona con múltiples defectos. Algunos de ellos no me molestan en absoluto, como mi cabezonería. Sé que a veces me trae problemas, pero otras se convierte en mi mejor virtud. Pero también hay cosas que detesto, como mi egoísmo, tanto con las cosas materiales como con mi tiempo. Tampoco me gusta ser una criticona o una cotilla, pero lo soy. Y da igual cuántas veces me prometa que voy a cambiar, al final, nunca lo hago. Y es que lo del egoísmo me sale solo, aunque no quiera, y lo de criticar y cotillear, aunque sé perfectamente que está mal, es demasiado divertido, sobre todo, cuando lo hago con mi hermana o con Jorgito. Y luego están mis múltiples adicciones. La adicción a sacar libros de la biblioteca, mi adicción a comprar más libros de los que puedo leer, mi adicción a comprar ropa barata que realmente no necesito, mi adicción a quedarme despierta hasta las tantas haciendo cosas que podría hacer por el día, mi adicción a bajarme música de internet, mi adicción al cine, mi adicción a coleccionar recuerdos...De vez en cuando me prometo que no volveré a ser víctima de estas adicciones, que no dejaré que vuelvan a dominarme, pero siempre termino cayendo. Devuelvo un libro de la biblioteca y me saco dos porque me llaman desde las estanterías. Obligo a mi padre a que se suscriba a una colección de Stephen King y disfruto viendo cómo sus obras se acumulan a mi kilométrica lista de libros pendientes de lectura. Voy al Factory y, aunque resisto la tentación en las primeras tiendas, acabo arrasando en el outlet de Mango. Me acuesto como pronto a las 3 de la mañana y algunos días a las 6, cuando los pajaritos comienzan a cantar y la gente se levanta para ir a trabajar. Cargo el emule hasta los topes y consigo llenar el disco duro de mi ordenador en un pis pas. Voy al cine todas las semanas echen lo que echen o atraco a mi tío y me llevo a casa, nada más y nada menos, que 11 películas que, en su mayoría, me veo a las tantas de la mañana, que por el día no tiene tanta gracia. Guardo cualquier chorrada que me encuentro y que asocio a algún momento de mi vida y las acumulo en cajas que ya casi no caben en mi armario. Y cada vez que caigo en alguna de mis tentaciones me prometo que la próxima vez seré fuerte y resistiré, pero cuando llega el momento caigo como una tonta. Y es que, en el fondo, disfruto demasiado con mis pequeños vicios como para abandonarlos de modo definitivo, por muy absurdos que puedan resultar.

Viaje al infinito III

25 de febrero de 2734:

Ahora estoy seguro: Yo me presenté voluntario para realizar una importante misión; pero, ¿cuál es mi cometido?

viernes, 4 de julio de 2008

Mi canción del día

Porque si todo va bien dentro de un par de semanas los estaré viendo en vivo y en directo. Y porque me encantan estos chicos. Y porque es una buena canción de desamor.

Viaje al infinito II

24 de febrero de 2734:

No sé cuándo comenzó mi viaje, ni si el mismo tiene programado algún destino o final.

¿Fui yo quien voluntariamente accedió a embarcar en esta nave o alguien me introdujo en ella a la fuerza?

¿Alguna vez tuve algún compañero de viaje o siempre he estado solo viajando hacia el infinito?

jueves, 3 de julio de 2008

Mi vídeo del día

Porque, si todo va bien, en quince días estaré viendo a las hermanas Deal en vivo y en directo. Y porque el vídeo recopila algunos de los mejores viajes por carretera de la historia del cine. Y porque me encanta la canción.

Viaje al infinito I

23 de febrero de 2734:

Me gustaría ser capaz de recordar.

Saber quién soy, de dónde vengo y hacia dónde me dirijo.

Miles de voces e imágenes se agolpan en mi cabeza. Si al menos fuera capaz de distinguir los recuerdos de los simples sueños o imaginaciones…

martes, 1 de julio de 2008

Laura

Laura es un ser extraño y oscuro, un demonio del que intenta escapar a cada minuto. Es fría y calculadora y no sabe lo que significa la palabra moral. Aún así sabe distinguir lo que está bien de lo que está mal y suele optar siempre por lo segundo. Le gusta jugar con la gente, intenta manipular a los demás como si fueran marionetas. Se siente identificada con Petter el Araña; aunque ella, en lugar de imaginar historias, prefiere contemplarlas. También le gustan los personajes de Espido Freire, solamente porque son tan inmorales como ella. Claro que Laura nunca ha llegado tan lejos como éstos, nunca ha tenido el valor que se necesita para matar a alguien, por mucho que le haya fascinado siempre la idea de acabar con una vida humana, de ir en contra de los designios divinos, suponiendo que Dios exista realmente. Sí ha conseguido provocar algunos pequeños desastres, peleas entre sus compañeros de clase o de trabajo, rupturas sentimentales, que los justos pagaran por los pecadores...minucias comparadas con los logros de los personajes de la Freire, pero es que Laura no es tan especial como Espido y su mente no llega a ser tan retorcida. Por eso tiró "Irlanda" a la basura poco tiempo después de leerlo, porque era la prueba viviente de todo lo que ella nunca sería capaz de hacer. Después de dos meses sin ser capaz de quitarse la maldita novela de la cabeza optó por leer todos y cada uno de los libros de la escritora vasca. Quizá pudieran servirle de inspiración. Curiosamente fue uno de sus ensayos el que logró el tan buscado objetivo. ¿Qué era más difícil: matar a otro o matarse a sí mismo? ¿Qué cabrearía más al Todopoderoso? Su vida resultaba demasiado tediosa. Ni siquiera sus maquiavélicas intrigas laborales eran capaces de despertar su interés y, tras lograr que Paco dejara a su amada y fiel esposa, incluso el sexo carecía de cualquier tipo de atractivo. Por fin descubrió "Cuando comer es un infierno" y la idea del lento suicidio comenzó a abrirse paso en su mente. Acabar consigo misma iba no sólo en contra de los designios divinos, sino también de los planes del mismísimo Lucifer. ¿Había algo mejor que ir en contra de los designios del cielo y del infierno? ¿Qué ocurriría con su alma si conseguía cabrear a Dios por quitarse la vida que Él le había concedido y a Satanás por dejar de cometer las maldades que le había encomendado? Por supuesto, podría haberse suicidado como una persona normal, pero eso resultaba demasiado sencillo y Laura era una mujer complicada y casi imposible de entender. Podía haber optado por cualquier comportamiento autodestructivo, pero decidió que un cóctel de todos ellos sería lo más apropiado. Así fue cómo comenzó a fumar un mínimo de dos cajetillas al día. También comenzó a tomarse una par de whiskies por las noches, número que incrementaba exponencialmente los fines de semana, acompañándolos de un poco de coca o de alguna que otra pastilla no legalizada. También comenzó a tirarse a desconocidos, siempre y cuando éstos aceptaran su condición de no utilizar ningún tipo de protección. Lo de la bulimia fue lo que más le costó. No resultaba agradable meterse los dedos para provocarse el vómito. Afortunadamente, después de un par de cenas pantagruélicas logró que las náuseas y el vómito aparecieran solos. ¿Cuánto tardará en morir? Se pregunta mientras contempla los ángulos cada vez más pronunciados de su pálido rostro.

Mi vídeo del día

Porque hoy he escuchado esta canción dos veces. Porque me encanta este vídeo. Porque adoro la gimnasia artística. Porque ya mismo son las olimpiadas de Pekín. Porque nunca vi a Nadia Comaneci.