martes, 24 de agosto de 2010

Sangre

Tu cuchilla de afeitar, en lugar de cortar tu barbilla, seccionó mi dedo corazón. Y, mientras contemplo el goteo de la sangre de mi herida menos mortal, pero más dolorosa, maldigo el filo de la navaja de tus palabras más hirientes y la punta del estilete de tu adiós menos inminente.

domingo, 22 de agosto de 2010



Mi último gran descubrimiento musical. Y encima de mi tierra.

"Eres mi ola de calor. Tú la luz de un lejano azul. Así que vuelve aquí a reflejarte sobre mí. Tú eres mi ráfaga de viento sideral y mueves la marea de mi mar".

jueves, 19 de agosto de 2010

Semana Santa

Ambos sabíamos que esto terminaría como el rosario de la aurora, pero siempre quisimos procesionar con la Hermandad del Santo Entierro.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Cuarta ley de la química lunática

La distancia entre los cuerpos de las almas imantadas tiende a cero elevado a la enésima potencia.

martes, 17 de agosto de 2010

Seísmos

- ¿De qué sirve predecir un terremoto si no puedes evitarlo?

- Bueno, al menos es posible adoptar las medidas necesarias para paliar sus funestas consecuencias.

- Algunas consecuencias no pueden evitarse, por mucho que puedan predecirse. ¿Para qué valen entonces los sismógrafos?

- ¿Para determinar la intensidad del terremoto?

- ¿Y qué utilidad tiene eso?

- Sería muy triste no poder determinar cuál de todos los terremotos que han torturado la tierra ha sido el más fiero.

- Ojalá inventasen un sismógrafo para medir la intensidad de los terremotos que asolan el corazón.

lunes, 16 de agosto de 2010

El primer entierro



Robo metáforas redondas a los frutales del Edén y bebo de la sangre de Abel el agridulce regusto del pecado original. Sigo la mirada perdida de un Adán sin personalidad, pero no encuentro al escurridizo reptil al que Eva trató de conquistar. Silvidos parselianos zumban en mis oídos huecos, mientras Caín no encuentra jabón con el que lavar la mancha fratricida. El primer entierro no tiene plañideras ni fosa común. Quizá las Páginas Amarillas contengan el teléfono de la Funeraria de los Fisher antediluvianos. Las campanas de Notre Dame carecen de jorobado que las haga repicar, así que tarareo réquiems mozartinos inventados en pentagramas de siete líneas en clave de luna. El clavicordio desafinado se convierte en incordio sin fin y el primer bocado prohibido es el pistoletazo de salida del banquete romano. Las barrigas convertidas en odres de vino de la Toscana descansan en divanes rococós a la espera de un nuevo triunfo imperial por el que brindar después de cazar un gigantesco faisán. Ya no quedan Josefinas que se reinventen a sí mismas y Córcega ya no es la cuna del sueño americano. Habrá que descubrir nuevos mundos para demostrar que la Tierra es un cuadrado encerrado en un universo triangular.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Mi canción del día



Una pena que no toquen en el Sonorama; pero, al menos, los vi en el Low Cost.

"La primera mentira es pensar que un día puedes cambiar. No lo harás y tú lo sabes. Eso nunca lo hizo nadie. Ni lo hará. La segunda mentira es creer que el viento puede traer aire nuevo y refrescante, aire que limpie tu sangre".

Monstruos S.A.

Hay un monstruo debajo de mi cama que me impide conciliar el sueño. Por las noches araña la parte baja de mi colchón y por el día rechina los dientes con premeditación y alevosía, a sangre fría y con porfía. Quisiera poder aspirarlo, junto con las pelusas y el polvo acumulados en el lugar donde a nadie se le ocurre mirar, pero no existe electrodoméstico diseñado para tan inmunda función. Así que permanezco tumbada en la cama, con los ojos abiertos, clavados en el techo inmaculado de mi habitación deshabitada, rezando para que el ente perezca antes de acabar conmigo, planeando la manera de asesinarlo, visualizando su agónica muerte plagada de un dolor infinito, sin anestesia ni morfina. De repente, una extraña idea atraviesa de puntillas mi mente insomne. Me levanto y me oculto de mí misma debajo de la cama. Y allí, a oscuras, abrazada al monstruo chirriante, me duermo plácidamente, olvidando la inmensidad del árido colchón manchado con tu ausencia, plagado de tus huellas dactilares y tus pensamientos espectrales.

lunes, 9 de agosto de 2010

Erase and rewrite

Reescribamos la Historia: la tuya y la mía. Eliminemos todas las derrotas sangrantes y las victorias pírricas y finjamos que hay un camino unívoco y conmutativo que nos conducirá a nuestro destino. Es más, finjamos que nuestro sino es ser felices y comer perdices, comprarnos un chalet unifamiliar, casarnos y tener hijos. Obviemos el hecho de que experimentamos el peso del ser a cada segundo de nuestra existencia, de que entendemos demasiado bien la obra de Kafka y de que nos provoca náuseas cualquier manifestación artística que sea unánimemente ensalzada por la crítica más ácida y escéptica. Sí, finjamos que somos normales, que pertenecemos a esa masa informe que devora cualquier atisbo de individualidad perturbadora. Integrémonos íntegramente en el pacífico vacío de las vidas más anodinas y juguemos con las reglas de los peones más sumisos. Nada de movimientos en ele o en diagonal. Siempre paso a paso y sin salirnos del tablero, dispongámonos a morir sacrificados para que otros puedan disfrutar de la gloria del héroe triunfante.

domingo, 8 de agosto de 2010

La gran mentira

Respiras a través de mi piel y yo sudo entre tus labios. Cerramos los ojos para no vernos, para fingir que somos otros, con la esperanza de que algún día seamos capaces de engañarnos a nosotros mismos y la certeza de que todos se creyeron la gran mentira. El destino no existe, pero nos persigue y nos alcanza y por mucho que le gritemos que fuimos nosotros quienes lo inventamos acabaremos siendo fagocitados por su inexorabilidad y su crueldad sin límites.