jueves, 7 de mayo de 2009

Junio



In June, flowers will bloom.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Mareos

- Si sigues mareando la perdiz acabarás echando la pota como consecuencia de un mareo monumental.
- Todo depende de la velocidad que imprima al movimiento circular. Al fin y al cabo, nadie vomita en un carrusel.
- Pero sí en la Barca Vikinga.
- Es que los péndulos sí que llegan a revolver las tripas y más si estás encerrado en una jaula.

lunes, 4 de mayo de 2009

Mi canción del día



Me gustan las chicas pop, frágiles como Marilyn por Warhol o lánguidas como Audrey cantando "Moonriver" en "Desayuno con diamantes" en un 4 de mayo.

Tropezando con fantasmas escapados de fosas comunes

Anoche volví a tropezarme con el fantasma de tu nombre, justo cuando creí que tu espíritu había dejado de rondarme. Totalmente desarmada y sin ningún tipo de defensa frente al ataque de tu recuerdo, volví a experimentar ese terremoto interior capaz de agrietar el hormigón con el que había forrado las paredes de mi corazón. La piedra caliza de mis sentimientos se pulverizó en centésimas de segundo, mientras trataba de contener el torrente salado que golpeaba tempestuosamente contra las compuertas selladas hace tiempo de mis lacrimales.
Renuncié a toda mi existencia y traté de comenzar una nueva vida, en otro continente, donde nadie hubiera descubierto el ébano de tus ojos, la calidez de tu sonrisa, la musicalidad de tus palabras, el terciopelo de tus caricias o el paréntesis de tus piernas. Veté todos los libros, todas las películas y todas las canciones que pudiera asociar contigo. Utilicé el bisturí de mi determinación para extirpar todas las huellas que dejaste en mi cuerpo y en mi alma. Traté de convertirme en una mariposa multicolor y libre, capaz de volar tan lejos como quisiera y de deslumbrar a los demás con la belleza y ligereza de mis alas; pero no pasé de una oruga normal y corriente, atrapada en un capullo del que nunca logré escapar.
Me repetía a mí misma, una y otra vez, que la distancia es el olvido; pero, en la soledad nocturna de mi inmensa cama, sólo era capaz de recordar el modo en que, como buen virtuoso del piano, lograbas arrancar notas imposibles a las teclas de mi cuerpo. Intenté llenar el vacío de mi existencia ocupando las oquedades que sólo tú habías explorado con desconocidos a los que nunca quise conocer. Los días pasaban lentamente mientras me concentraba en fingir que nunca me importaste. Las noches se hacían interminables soñando febrilmente con un reencuentro fortuito e improbable. Y poco a poco se petrificó mi amor por ti y poco a poco te enterré en la fosa común de mis errores favoritos.
Y, justo cuando pensaba que me había desintoxicado de tus narcóticos besos y de tus adictivas palabras, tu nombre atraviesa un océano, que yo pensaba infinito, para aterrizar directamente en mi periódico matutino. El artista, siempre incomprendido e infravalorado, comienza a triunfar internacionalmente. Y se me queda cara de idiota al darme cuenta de que no ibas en serio cuando hablabas de renunciar a tu sueño imposible.
Y, mientras me planteo una huida sin retorno al País de Nunca Jamás, no me queda más remedio que aceptar la verdad: la eternidad de un amor sin principio ni final, el hiperbólico dolor de una ruptura unilateral, la desesperanza de un final sin perdices, el desencanto de una vida malgastada intentando olvidarme de ti.
Y, antes de que se agoten, entro en Internet y compro una entrada para tu concierto; pues si te amo secretamente en la distancia, también podré hacerlo silenciosamente en un patio de butacas.

miércoles, 29 de abril de 2009

Mi canción del día



Porque a veces nos asustamos cuando estamos a punto de mojarnos. Algún día aprenderé a nadar en el océano de mi existencia y a vadear el fango de mis miedos.

Temblores, carreras y saltos

Piernas que tiemblan como un castillo de naipes en medio del epicentro del terremoto de San Francisco y que se derriten como mantequilla encima de un radiador a plena potencia.

Agujero negro en el estómago, en el que todo lo que entra desaparece sin ningún tipo de explicación, que agobia y marea si tratas de vislumbrar el fondo desde el borde de una fina frontera expansiva.

Llaves que no entran en la cerradura del candado de tu alma, pero que abren miles de puertas alternativas que conducen a estatuas encerradas dentro de verdes laberintos sinuosos e intrincados.

Tiempo ralentizado, incapaz de contener un día acelerado.

Apneas arrítmicas que se adueñan de pulmones de escasa capacidad que tratan por todos los medios de cazar un par de partículas de oxígeno.

Personas que aparecen y desaparecen imitando al indeciso Guadiana.

Carreras lentas para llegar al final de avenidas interminables.

Sirenas de policía quebrando el aire soleado de un campo de golf urbano.

Césped acolchado y desinfectado.

Garrapatas suizas aniquiladas antes de tiempo.

Autobuses rojos, autobuses azules, autobuses capicúas, que se escapan entre los dedos que tratan de apresar la lejana parada atestada de futuros pasajeros.

Caderas tratando de tocar el hombro impulsadas con la fuerza de abdominales perezosos y débiles.

Ganas incontenibles de trepar la enredadera de tus pensamientos y llegar hasta tu centro neuronal.

Ganas incontenibles de saltar hasta la estrella polar.

martes, 28 de abril de 2009

Mi canción del día



"Fallo en la sintaxis. Colapso total. No tomé ni una pastilla para la incontinencia carnal".

Si es que el amor, al final, es cuestión de gramática y figuras literarias.

Sonia

Sonia se enamora 4581 veces al día y se desenamora en 25479 ocasiones por minuto. Y, aunque las matemáticas del amor nunca le cuadren, sigue empeñada en estudiar física cuántica para comprender las interrelaciones existentes entre las mínimas partículas que conforman el núcleo de sus traviesos átomos. La Mecánica nunca logró cautivarla: demasiadas predicciones supuestamente infalibles incapaces de predecir los movimientos más sencillos, las traslaciones erráticas de cuerpos oscilantes, los choques inesperados de accidentes siderales. Al fin y al cabo, la cosa no funciona cuando las excepciones a la regla general se convierten en dicha regla. Y, de repente, perdido ya todo resquicio de su pretendida fe inquebrantable en las clásicas ciencias empíricas se topa casualmente con el principio de incertidumbre como amo y señor de la Cuántica y decide adentrarse en la incomprensibilidad del mundo nuclear, con la vaga esperanza de que algún día atisbará una explicación lógica del mecanismo de la bomba atómica que explota en su interior justo un segundo antes de dar las dos.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi canción del día



Puedo fallar, puedes fallar, podemos fallar...y a seguir conjugando verbos defectivos.

PD: Faltan 5 días para que termine la cuenta atrás y se produzca el reencuentro al final de Sharabbey Road.

domingo, 26 de abril de 2009

Andante

Y te espero manchando la tarima flotante con mis pies sangrantes de heridas lacerantes, mis piernas renqueantes de carreras anabolizantes, mi cintura anhelante de bailes extravagantes, mis caderas rebosantes de sueños alucinantes, mis manos palpitantes de caricias inquietantes, mis brazos titilantes de adornos centelleantes, mi pecho bombeante de dudas escalofriantes, mi cuello mendicante de roces mareantes, mis labios estudiantes de invisibles amantes, mi ojos suplicantes de espejismos reconfortantes, mis oídos rutilantes de palabras susurrantes, mi cabeza restallante de caballeros andantes.