miércoles, 4 de agosto de 2010

Vacíos

Muchos recurren al alcohol para llenar su vacío interior. Otros prefieren el sexo. Algunos, los más inteligentes o, tal vez, los más estúpidos, se refugian en la literatura. Estos últimos nunca morirán de cirrosis ni de SIDA, pero corren un riesgo enorme de perecer devorados por los vacíos interiores de quienes escribieron las palabras en las que buscan consuelo o iluminación.

lunes, 2 de agosto de 2010

Elogio de lo raro

"Lo raro es quello que se distingue de lo demás, y cuando se ve acompañado de virtudes poderosas provoca una tensión creadora que pone en marcha el Universo.
Lo raro produce desasosiego, porque exige la comprensión de algo inusual y nos hace sentir vulgares. Nos saca de nuestras casillas.
La cima de lo raro se pierde entre las nubes.
Lo raro siempre está en el envés de las cosas.
Lo raro es la metáfora que disloca el razonamiento y llega siempre antes.
Para lo raro se reservan espacios cerrados, muy difíciles de invadir.
Es raro aquel que se mueve con fatalidad en el ámbito de lo raro.

Yo tuve un hijo raro.
Sus virtudes poderosas, honestidad, estoicismo, austeridad, clarividencia, nos sirvieron de ejemplo y marcaron a fuego a la familia, que se hizo mejor.
También nos produjo desasosiego.
Fue poeta, pintor y hombre entero.
Estaba entre las nubes y veía las cosas desde lo virtual.
Sus metáforas llevaban directamente al punto de destino.
Su espacio no coincidió con el de los demás, lo que le hizo sufrir extraordinariamente, y decidió cambiarlo por otro más sereno.
Su ausencia es inabordable
".

Pedro Casariego H.-Vaquero

Mi canción del día



"No te creas lo que dicen de mí. Exageran y hacen daño. Pero algo hay de cierto y tendré que confesarlo. Yo no puedo darte lo que quieres, porque soy errante y mi cabeza gira locamente en sentido inverso al que lleva la órbita terrestre y eso me hace equivocarme una y otra vez".

Manierismo

Descomponme en triángulos isósceles o dibújame cúbicamente; pero no te olvides de fotografiar mi alma manierista, flotando en la superficie de mi mirada acuosa, perdida en el infinito del sol de medianoche y el arco iris de la aurora boreal.

sábado, 31 de julio de 2010

Mi canción del día



"Hay algo en mi rostro que no sabes leer. Interpretas gestos que no puedes ver".

Raquel

Raquel da un tímido paso más y agarra el borde del trampolín con los prensiles dedos de sus pies. Asomada a lo que, para ella, resulta un precipicio insalvable, claudica ante el frío pavor que recorre su columna vertebral y se da cuenta de que nunca será capaz de saltar. El miedo a hacerse daño es excesivamente grande y con sólo seis años sabe perfectamente que la vida es demasiado preciosa para jugársela innecesariamente. Podría partirse el cuello y quedarse en el sitio si no mide adecuadamente la fuerza de su impulso y la profundidad de la piscina. El fondo de cemento parece lejano, pero el agua confunde las distancias. Desde abajo, sus padres perciben sus dudas existenciales y comienzan a animarla para que se tire de una vez. Ella los mira compungida, a punto de echarse a llorar por su incapacidad para correr riesgos prescindibles, incapacidad que muchos confundirán con falta de valor. Duda un par de instantes más y deshace el camino andado hasta la escalerilla que la devolverá a tierra firme. Ése fue el primer salto que Raquel no se atrevió a dar, pero no sería el último. Su vida estuvo plagada de trampolines no utilizados y ánimos paternos no escuchados. Nunca jamás reunió el valor para tirarse de cabeza a la piscina y nadie tuvo la deferencia de empujarla a traición. Tampoco tuvo nadie la bondad de explicarle a Raquel que el dolor de los cardenales provocados por un mal golpe contra el agua más fría y más dura es el único que puede enseñarte a tirarte correctamente y que un salto perfecto es uno de los momentos más sublimes que puede experimentar una persona. Por algo está reconocido como disciplina olímpica.

jueves, 29 de julio de 2010

Mi cita del día

"Sólo te echo de menos cuando estás conmigo".

Pedro Casariego Córdoba.

Mi canción del día



"No fue buena idea venir hasta aquí. No te iba a olvidar por venir a Madrid".

París

Sé que no te encontraré en París, pero me largo de aquí. El Sena ensuciará mis manos circuncidadas con sus aguas contaminadas con todos los desechos arrojados por los turistas más afrancesados. Sonará el acordeón y también la armónica de las boinas más bohemias y la vida será rosa como la superficie más superficial de cualquier canción de la gigantesca Piaf. Cenaré sola en el bistró más caro que pueda encontrar y dormiré en el banco más barato del parque más inseguro con el que me pueda tropezar, echándole un pulso a mi suerte más esquiva, ésa que te alejó de mí, ésa que me apartó de ti. Y desayunaré cruasanes untados con mantequilla recién sacada del frigorífico, mientras miro los escaparates de las boutiques más chics y veo a los caniches más VIP miccionar en la primera farola que se interpone en su camino. Sí, no le encuentro sentido a París, pero me toca fingir que estarás por allí.

miércoles, 28 de julio de 2010

Mi cita del día

"Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asís".

Milan Kundera ("La insoportable levedad del ser").