lunes, 13 de octubre de 2008

Mi canción del día

Porque hoy la he escuchado y me he vuelto a quedar prendida de su letra y de su música.

viernes, 10 de octubre de 2008

Metálica

Unos ojos fríos y grises cual acero la observan tras los gruesos cristales de unas gafas cuadradas. Ajena a todo lo que la rodea, inconsciente en su inocencia adolescente, se mueve despreocupadamente, sin sentir la férrea mirada que radiografia todos y cada uno de sus gestos. De repente, un súbito escalofrío recorre su columna vertebral y hiela su sangre. Siente la necesidad de girarse y localizar el origen de tan irracional sensación, pero el miedo a lo desconocido se apodera de ella y no es capaz de darse la vuelta. Presiente la existencia del alma metálica que la persigue, pero no quiere enfrentarse a ningún tipo de certeza. Así que finge que no pasa nada e intenta volver a la normalidad, ignorando la corriente eléctrica que recorre todas y cada una de sus células.

Teresa

Teresa conduce como alma que lleva el diablo. Necesita llegar pronto, muy pronto, lo antes posible. Ni Senna, ni Fitipaldi, ni Schumacher, ni el mísmisimo Alonso: ella sí que ganaría mundiales al volante de un fórmula 1. 150. 160. Acelera un poco más. No le preocupa la posible multa. Tiene dinero de sobra para pagarla. Necesita correr más para dejar atrás su maltrecho corazón. Necesita terminar el fin de semana, que llegue el lunes, volver a la rutina, sentirse dueña de su propia vida y no una mera marioneta del destino. Por eso disfruta conduciendo, controlando el coche, dirigiendo su camino, escogiendo el rumbo de su existencia. Sube el volumen de la radio para ahogar el rugido del motor, para aislarse del huidizo paisaje, para apagar los latidos de su acelerado corazón, para olvidarse de sus pensamientos, para sentirse como una autómata con piloto automático. Necesita avanzar. Necesita llegar a la ciudad. Necesita tener obstáculos que sortear, aunque ello implique disminuir su frenética aceleración. ¿Y si tuviera un accidente? ¿A alguien le importaría? Probablemente harían una fiesta en su oficina. La idea la enfurece y pisa con fuerza el acelerador, deseando superar la velocidad de la luz y aparecer en universo paralelo lleno de personas dispuestas a llorar su muerte.

martes, 7 de octubre de 2008

Pescando

Jugueteas nerviosamente con la fina redecilla que cubre mis piernas, intentando pescarme entre tus brazos.

Y yo, cual ágil anguila, me escurro entre tus dedos y escapo de tus manos.

Y, mientras seleccionas el anzuelo adecuado para mí, nado a contracorriente buscando el nacimiento de un río sin principio ni final.

El experto pescador con una paciencia ilimitada no se conforma con cualquier captura.

Y me escondo entre las piedras del lecho del río, intentando mimetizarme con el ambiente, intentando pasar desapercibida.

¿Hasta dónde estás dispuesto a mojarte?

¿Cuánto tiempo podré respirar fuera del agua?

domingo, 5 de octubre de 2008

Silvia

Silvia vive soñando y sueña viviendo.

A veces se sumerge en las palabras escritas por poetas torturados por un amor no correspondido y sueña que, algún día, alguien sentirá por ella un amor tan incondicional y eterno como el descrito en aquellos versos.

En otras ocasiones prefiere perderse en la lectura de cualquier tipo de libro. No importa la historia, mientras le permita imaginarse como uno de sus protagonistas. Y viaja a lugares lejanos y desconocidos, descubre civilizaciones perdidas, se deja raptar por piratas con pata de palo, vuela junto a Peter Pan, participa en las intrigas palaciegas del Renacimiento, experimenta toda clase de sensaciones y sentimientos y bucea en múltiples vidas ajenas, invadiendo la intimidad de almas hasta entonces desconocidas.

Otros días se siente vaga y opta por sentarse ante la pantalla del televisor y pone una película o una serie, preparándose para participar en la existencia de los demás sin necesidad de ejercitar su imaginación.

Aunque, lo que de verdad le gusta, es dejarse atrapar por la melodía y la letra de cualquier canción. Tumbarse en la cama, ponerse sus cascos, cerrar los ojos, aislarse del mundo y dejarse llevar por los sentimientos despertados por la música. Es entonces cuando se siente realmente viva. Y sueña que aquellas palabras cantadas van especialmente dirigidas a ella. Y sueña que ella es la musa capaz de inspirar semejantes armonías. Y sueña que navega en un mar conformado por las notas musicales.

Y sale a la calle con una sonrisa dibujada perennemente en su cara. Y respira el frío aire otoñal mientras mentalmente tararea el último cd que ha escuchado. Y sueña con el último chico que atrajo su atención en el metro. Y, como no recuerda el color de sus ojos, sueña con una mirada indefinida, un crisol azul, verde y marrón capaz de hipnotizarla en un solo segundo.

Y, mientras Silvia sueña con desconocidos y pone en su boca palabras escritas por otros, Mario la observa en la distancia y sueña que, algún día, él será el protagonista de sus fantasías, el centro de todo su universo, la razón de su existencia.

Adivinando

- Necesitarías varias vidas para llegar a conocerme.

- Pero me basta con un segundo para adivinarte.

sábado, 4 de octubre de 2008

Blanco y negro

Palabras

Las palabras son meros sonidos que se lleva el aire, meros signos que pretenden pervivir eternamente en el soporte en el que fueron impresos, meras convenciones para nombrar lo innombrable, para decribir lo indescriptible.

Y, sin embargo, algunas quedan grabadas a sangre y fuego en lo más profundo de mi alma.

Y, sin embrago, algunas se clavan directamente en el centro de mi corazón.

Y, sin embargo, algunas revolotean incesantemente en los recovecos de mi mente.

Y, sin embargo, algunas valen más que cualquier imagen.

Y, sin embargo, algunas son capaces de mover montañas.

Y, sin embargo, no sabría vivir sin ellas.

Marta

Marta sabe perfectamente que hay cosas que el maquillaje no es capaz de ocultar y, aún así, día tras día, se empeña en luchar contra lo inevitable. Y cada mañana se aplica diligentemente su corrector de ojeras, su base de maquillaje, sus polvos compactos, su colorete, su sombra de ojos, su raya negra en el párpado inferior, su rímmel y su pintalabios. Y, una vez terminada su obra de arte, se contempla con miedo en el espejo y confirma lo que ya sabía de antemano. Y es que no hay cosméticos capaces de dibujar el brillo en los ojos que la felicidad otorga a los que la experimentan.

Mi teoría del día

Cuando estamos de bajón necesitamos cantidades ingentes de chocolate para recuperar la moral; pero, cuando estamos de subidón, pasamos olímpicamente del cacao en todas sus variantes.

Corolario a la anterior teoría: A lo mejor no somos más que pura química, después de todo.

Corolario al corolario a la anterior teoría: A lo mejor no somos más que bombas nucleares a punto de devastar nuevas Hiroshimas y Nagasakis.