miércoles, 29 de abril de 2009

Mi canción del día



Porque a veces nos asustamos cuando estamos a punto de mojarnos. Algún día aprenderé a nadar en el océano de mi existencia y a vadear el fango de mis miedos.

Temblores, carreras y saltos

Piernas que tiemblan como un castillo de naipes en medio del epicentro del terremoto de San Francisco y que se derriten como mantequilla encima de un radiador a plena potencia.

Agujero negro en el estómago, en el que todo lo que entra desaparece sin ningún tipo de explicación, que agobia y marea si tratas de vislumbrar el fondo desde el borde de una fina frontera expansiva.

Llaves que no entran en la cerradura del candado de tu alma, pero que abren miles de puertas alternativas que conducen a estatuas encerradas dentro de verdes laberintos sinuosos e intrincados.

Tiempo ralentizado, incapaz de contener un día acelerado.

Apneas arrítmicas que se adueñan de pulmones de escasa capacidad que tratan por todos los medios de cazar un par de partículas de oxígeno.

Personas que aparecen y desaparecen imitando al indeciso Guadiana.

Carreras lentas para llegar al final de avenidas interminables.

Sirenas de policía quebrando el aire soleado de un campo de golf urbano.

Césped acolchado y desinfectado.

Garrapatas suizas aniquiladas antes de tiempo.

Autobuses rojos, autobuses azules, autobuses capicúas, que se escapan entre los dedos que tratan de apresar la lejana parada atestada de futuros pasajeros.

Caderas tratando de tocar el hombro impulsadas con la fuerza de abdominales perezosos y débiles.

Ganas incontenibles de trepar la enredadera de tus pensamientos y llegar hasta tu centro neuronal.

Ganas incontenibles de saltar hasta la estrella polar.

martes, 28 de abril de 2009

Mi canción del día



"Fallo en la sintaxis. Colapso total. No tomé ni una pastilla para la incontinencia carnal".

Si es que el amor, al final, es cuestión de gramática y figuras literarias.

Sonia

Sonia se enamora 4581 veces al día y se desenamora en 25479 ocasiones por minuto. Y, aunque las matemáticas del amor nunca le cuadren, sigue empeñada en estudiar física cuántica para comprender las interrelaciones existentes entre las mínimas partículas que conforman el núcleo de sus traviesos átomos. La Mecánica nunca logró cautivarla: demasiadas predicciones supuestamente infalibles incapaces de predecir los movimientos más sencillos, las traslaciones erráticas de cuerpos oscilantes, los choques inesperados de accidentes siderales. Al fin y al cabo, la cosa no funciona cuando las excepciones a la regla general se convierten en dicha regla. Y, de repente, perdido ya todo resquicio de su pretendida fe inquebrantable en las clásicas ciencias empíricas se topa casualmente con el principio de incertidumbre como amo y señor de la Cuántica y decide adentrarse en la incomprensibilidad del mundo nuclear, con la vaga esperanza de que algún día atisbará una explicación lógica del mecanismo de la bomba atómica que explota en su interior justo un segundo antes de dar las dos.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi canción del día



Puedo fallar, puedes fallar, podemos fallar...y a seguir conjugando verbos defectivos.

PD: Faltan 5 días para que termine la cuenta atrás y se produzca el reencuentro al final de Sharabbey Road.

domingo, 26 de abril de 2009

Andante

Y te espero manchando la tarima flotante con mis pies sangrantes de heridas lacerantes, mis piernas renqueantes de carreras anabolizantes, mi cintura anhelante de bailes extravagantes, mis caderas rebosantes de sueños alucinantes, mis manos palpitantes de caricias inquietantes, mis brazos titilantes de adornos centelleantes, mi pecho bombeante de dudas escalofriantes, mi cuello mendicante de roces mareantes, mis labios estudiantes de invisibles amantes, mi ojos suplicantes de espejismos reconfortantes, mis oídos rutilantes de palabras susurrantes, mi cabeza restallante de caballeros andantes.

sábado, 25 de abril de 2009

Mi canción del día



Para Reyes me pido un apuntador. El valor se lo pido al Mago de Oz.

De sirenas, marinos y erizos de mar.

Azucena sabe que, allí, en algún rincón del Mediterráneo que contempla cada día, hay sirenas que sueñan con poseer dos piernas que les permitan andar por tierra firme, conectar con la tierra que ella tanto detesta, vivir y amar como lo hacen los seres humanos a los que ella tanto desprecia. Sentado en la arena de la playa que tanto adora, Luis contempla el mar y sueña con convertirse en marino y, como un nuevo Simbad, surcar los siete mares en busca de mil y una aventuras y, como un nuevo Ulises, atarse al mástil mayor de su imponente nave para no sucumbir al melodioso canto de las hechiceras sirenas. Postrado en una cama de hospital, sabedor de que están cayendo los últimos granos del reloj de arena de su vida, Ernesto sólo se arrepiente de un sueño incumplido. Y, mientras la brisa marina acaricia su rostro, Azucena sabe que vendería su alma al mismísimo diablo para deshacerse de esas piernas que la mantienen anclada a tierra firme. Y, mientras la sal que planea en el aire estimula su pituitaria, Luis escruta el horizonte intentando vislumbrar el chapoteo de la sirena que sabe que acabará robándole el corazón. Y, mientras Ernesto inhala su última bocanada de aire, imagina que se sumerge en ese mar con el que tanto fantaseó, pero que nunca llegó a rozar. Y, como ríos que fluyen hasta el mar, los corazones de nuestros tres protagonistas confluyen en ese Mediterráneo cálido y tranquilo de un día del mes de junio, sin que Azucena adivine que Luis es el marino cuyo navío guía su errático chapotear, sin que Luis sepa que Azucena es la sirena escurridiza que lleva persiguiendo toda su vida, sin que Ernesto recuerde que en otra vida fue un erizo de mar.

martes, 21 de abril de 2009

Mi canción del día



Porque "trato de alcanzarlos, pero corren mucho más deprisa. Tiemblan mis cimientos rotos tras el terremoto. Está todo hecho trizas. Con la sensación de haber hecho demasiado y sin embargo sentir que todo en vano. Me pilló de imprevisto no supe decir lo que quería hablar. Ahora que sé como hacerlo, tú no quieres escuchar. De haberlo sabido habría sido distinto, lo dudo, quizás. Esto no tiene remedio. Ha empezado el funeral".

Guiños desdentados

Codos doloridos por golpes esquinados.

Cardenales que colorean huesos prominentes y puntiagudos.

Carreras aceleradas por pasillos interminablemente estrechos.

Gotas que se escapan de vasos rebosantes.

Manchas que estropean el reluciente parquet.

Machistas de verborrea incontenible.

Pazguatas sumisas pero cotillas.

Cielos relucientemente azules.

Hojas esmeraldas.

Rumor de plantas que susurran y se cuentan los secretos mejor guardados de las miradas soslayadas en medio del parque poco transitado.

Mano sobre mano, pie contra pie, rodillas torcidas, espaldas torsionadas, sonrisas atrapadas en seriedades impostadas.

Pensamientos hirvientes, avalancha de ideas, temores cervales, pájaros alborotados, bandadas de gansos en formación triangular, guitarras pellizcadas, monedas tintineantes, cartas clarividentes, estafadoras pudientes, ilustradores ambulantes, viejecitos renqueantes.

Autobuses que se escapan, paseos apresurados, paradas inesperadas, puertas atrapadas justo antes de cerrarse, escaleras empinadas, azoteas despejadas.

Cuentas mentales, calculadoras en huelga, cajas registradoras manuales, manivelas que accionan máquinas chirriantes, tornos que giran al revés, prohibidos no respetados.

Toses alérgicas, carraspeos nerviosos, párpados palpitantes, uñas mordidas.

Segunderos que gritan a los cuatro vientos: ¡tempus fugit!.

Listas de la compra que olvidan servilletas de papel.

Papel de cocina que limpia bocas pintadas de tomate frito.

23 jugada mágica. 23 días de lluvia. 23 años de recuerdos. 23 meses de noviazgo. 23 deseos mal formulados. 23 dudas interrogantes. 23 algodones de azúcar. 23 nubes carbonizadas.

Fin del trayecto.

Meta a la vista.

Frenazo en seco.

Coches que se cruzan en slalom.

Accidentes evitados.

Choques planeados.

Seguros insuficientes.

Primas impagadas.

Lágrimas derramadas.

Hombros consolados.

Guiños desdentados.

lunes, 20 de abril de 2009

Estacas

Y se me clavan las estacas destinadas a vampiros sanguinarios, sedientos de una vida que les fue arrebatada antes de tiempo, hartos de una inmortalidad que cada día se hace más difícil soportar.

jueves, 16 de abril de 2009

martes, 14 de abril de 2009

Huellas

No es a ti a quien tengo que olvidar: son las huellas de tus manos las que me impiden respirar, tus palabras suspendidas de mis tímpanos las que me estrangulan sin cesar.

domingo, 5 de abril de 2009

miércoles, 1 de abril de 2009

Saltos y taquicardias

Y si tu corazón está a punto de salírsete por la boca es porque tu alma no para de dar saltos a ritmo de tambores y cornetas.

Mi canción del día



"Tell me if is this forever.
Is your love strong enough?
We should be together.
If things were to go wrong?"