miércoles, 31 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 2, "Love is noise" de The Verve. Nunca pensé que llegarían a hacer una canción tan buena como "Bitter sweet symphony", pero han compuesto una incluso mejor que su primer éxito internacional. Disfrutad del nuevo sonido de The Verve.



PD: Me habría gustado colgar el vídeo oficial, que es una auténtica pasada, pero el enlace de youtube está deshabilitado. Para quienes queráis verlo podéis hacerlo pinchando aquí.

martes, 30 de diciembre de 2008

Elisa

Elisa se siente como una colilla a medio consumir tirada en la gris acera de la calle. No es la primera vez que la abandonan, pero sí es la vez que más le ha dolido, sobre todo, por lo inesperado de la situación. Pensaba que todo iba bien, que Javi y ella se entendían a la perfección y, de repente, sin ningún tipo de aviso previo, él le suelta que ya no la quiere y que se ha enamorado de otra. Jura y perjura que no le ha puesto los cuernos; pero, por más que lo intenta, Elisa no consigue creerlo. La clase de hoy le resulta insoportable. Los números de la pizarra son fríos y áridos. No le gusta la estadística. Antes la adoraba, pero ahora la odia. Porque la estadística dice que las probabilidades de que encuentre a su alma gemela, en caso de que exista, tienden a cero. Y la probabilidad de encontrar a una pareja para toda la vida también es excesivamente ridícula. Intenta convencerse de que la estadística es una tontería, de que sus profesores no tienen razón. Pero los números no mienten y rasgan poco a poco su idealismo, convirtiendo en jirones sus sueños adolescentes. Hoy Elisa se siente como una colilla a medio consumir tirada en la gris acera de la calle. Sólo espera que alguien la aplaste pronto hasta apagarla por completo. O que algún idiota la recoja del suelo y la apure hasta terminar de consumirse.

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 3, "Adiós" de Zahara. Oficialmente no se ha publicado en ningún disco, pero se estrenó este año y eso también cuenta, ¿no? ¡Ay! Algún día quiero que alguien me dedique una canción de despedida.

lunes, 29 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 4, "Copenhague" de Vetusta Morla. La verdad es que "Un día en el mundo" es, al igual que "Junio" de Havalina, un álbum redondo al que no le sobra ni le falta nada. Y, aún así, esta canción me cautiva especialmente. "Dejarse llevar suena demasiado bien. Jugar al azar, nunca saber dónde puedes terminar o empezar".

domingo, 28 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 5, "Junio" de Havalina. En realidad podría haber escogido cualquier otra canción de su álbum homónimo, un disco perfecto de principio a fin en el que no sobra ni falta nada y que nunca me cansaré de escuchar una y otra vez. Pero, precisamente porque me resulta imposible decir qué canción me gusta más, he optado por quedarme con la que da nombre a uno de los mejores discos de este año. Espero que os guste tanto como a mí.



PD: ¡Vaya letra!

sábado, 27 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 6, "Take me home" de Russian Red. Algunos consideran que Lourdes se pasa con los gorgoritos. A mí me parece que tiene una voz privilegiada y que hace unas canciones increíbles. Como ésta:

viernes, 26 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 7, "I like what you say" de Nada Surf. No sé que tienen estos chicos que siempre consiguen que una sonrisa enorme se dibuje en mi cara cuando escucho alguna de sus canciones. Especialmente ésta.

jueves, 25 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 8, "Decode" de Paramore. A veces me da la impresión de que este grupo siempre hace la misma canción. Incluso aunque sea así, la canción es realmente buena.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

TOP 10 2008

Y hoy, en el número 9, "Pork and beans" de Weezer. Puede que "The Red Album" no sea su mejor disco, pero esta canción me encanta. " I'll eat my candy with the pork and beans. Excuse my manners if I make a scene. I ain't gonna wear the clothes that you like. I'm fine and dandy with the me inside. One look in the mirror and I'm tickled pink. I don't give a hoot about what you think. Everyone likes to dance to a happy song. (Hey, hey). With a catchy chorus and beat so they can sing along. (Hey, hey). Timbaland knows the way to reach the top of the charts. Maybe if I work with him I can perfect the art

martes, 23 de diciembre de 2008

Ganar o perder

- Tienes mucho que perder y poco que ganar, ¿por qué sigues jugando?

- Porque si no juego no puedo ganar y no ganar es sinónimo de perder.

- Pero mejor perder poco que perder mucho.

- Perder es siempre horrible, no importa la cuantía. Y, sin embargo, ganar es siempre algo maravilloso, por poco que sea.

- Pero si perder es horrible, ¿por qué arriesgarse a hacerlo?

- Porque es la única manera de poder ganar y experimentar la indescriptible sensación de la victoria.

- ¿Y si la victoria no tiene lugar? ¿Y si lo único que te queda es una interminable lista de dolorosas derrotas?

- Eso es imposible.

- ¿Por qué? Hay personas que se pasan la vida perdiendo constantemente.

- Un intento fallido es ya un pequeño triunfo, un leve éxito, una mínima victoria. Cuando juego y pierdo siempre se me dibuja una irónica sonrisa en mi cara derrotada. Pero cuando decido no arriesgarme y dejo de apostar en el juego de la vida no hay nada ni nadie capaz de hacer que las comisuras de mis labios se eleven ligeramente. Así que juega siempre y disfruta de las derrotas evitables de las que todo el mundo huye y no le cuentes a nadie lo que se siente al ganar cuando nadie más se ha atrevido a apostar.

- Lo siento, pero el miedo a perder es demasiado grande.

- Y el deseo de ganar demasiado pequeño.

- Te equivocas. Claro que quiero ganar, pero me aterra perder.

- Eres tú quien se equivoca. Cuando realmente deseas ganar acabas apostando a un sólo número; aunque el miedo a la derrota amenace con taladrar tu estómago, nuble tu vista, convierta tus piernas en gelatina temblorosa o te provoque ganas de vomitar. El deseo de ganar se apodera de todo tu ser y sepulta al cobarde miedo bajo toneladas de infantil inconsciencia. Y te juegas todo a una sola carta, por más que sepas que la probabilidad de ganar tiende a cero, por más que tu mente te repita sin cesar las funestas consecuencias de la derrota, por más que sepas que deberías dejar de jugar. Y, a veces, muy de vez en cuando, el universo se divierte con tu comportamiento kamikaze y decide premiarlo con una victoria inesperada e imposible. Y entonces todo cobra sentido y te olvidas de las dolorosas derrotas anteriores. Y la esperanza de alcanzar ese momento perfecto justifica cualquier tipo de apuesta absurda.

-¿Jugamos?

TOP 10 2008

Y como el año se acaba y hay que echar la vista atrás y hacer balance intentaré recopilar las diez mejores canciones del 2008. Sé que se me quedan muchas en el tintero, porque tengo muy mala memoria y muy poca cultura musical. ¡Qué le vamos a hacer!

En fin, hoy, en el número 10, una canción de Deluxe que no es la típica del gran Xoel López: "Quemas". A ver si os gusta.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Mi canción del día



Una vez le dije a un tío que sabe mucho de música que no comprendía por qué no podía parar de escuchar esta canción y él me respondió que era lógico porque se trataba de un hit. No tengo ni idea de cuántas veces la habré escuchado desde entonces, pero se me sigue poniendo la piel de gallina. Ésta fue la primera vez que la oí en directo. Y hace poco tuve al lado a la madre de la artista, que fue incapaz de reprimir las lágrimas cuando esta ubetense comenzó a cantar esta obra de arte. Una letra perfecta que se funde con una melodía cautivadora que envuelve perfectamente una voz privilegiada.

Porque recuerdo que al llegar ni me miraste, fui sólo una más de cientos. Porque hay ascensores prohibidos y pecados compartidos. Porque dejo correr mis tuercas y que hormigas me retuerzan. Porque quiero que no dejes de estrujarme sin que yo te diga nada. Porque muerdo el agua por ti, te deslizas por mí. Porque jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir. Porque no sé qué acabó sucediendo, sólo sentí dentro dardos, nuestra incómoda postura se dilató en el espacio. Porque se me hunde el dolor en el costado y se me nublan los recodos. Porque no quiero no estar a tu lado. Porque me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos y las palabras se me apartan, me vacían las entrañas. Porque finjo que no sé, que no he sabido, finjo que no me gusta estar contigo.

Cumpleaños

Hoy mi blog cumple un año. ¡Cómo pasa el tiempo! No sé muy bien por qué empecé a escribir todo esto. La gente que me conoce piensa que soy una tía súper racional, pero lo cierto es que me muevo a golpe de impulsos, pálpitos y presentimientos varios y, como normalmente, este errático movimiento me lleva a buen puerto continúo practicándolo habitualmente. El caso es que cuando creé este blog estaba en una etapa muy difícil de mi vida: muchas horas de estudio, muchas dudas acerca de mi futuro, todo el día encerrada en casa, muchas inseguridades, ausencia total de vida social...Necesitaba una vía de escape y sentir que hacía algo útil y productivo y me agarré a esto de escribir un blog. En un principio pretendía hacer críticas de películas, libros y música y dar mi opinión acerca de determinados temas que me soliviantaban. De vez en cuando introducía alguna que otra divagación estúpida y eso era todo. Hasta que un día Isobel me asaltó sin previo aviso. No sé cómo llegó hasta mí. Pero, de repente, empecé a escribir sobre ella y Marcos. Más o menos por la misma época proliferaron también las divagaciones y la prosa poética. Después aparecieron Marta y Ana. Y, más tarde, otros muchos personajes que yacían dormidos en algún rincón escondido de este u otro universo paralelo. Una vez afirmé que Isobel era real. En realidad, todos mis personajes lo son. Todos tienen vida propia y, por más que lo intento, no logro controlar su existencia ni sus sentimientos. A Isobel la dejé en un hospital sin saber muy bien si estaba viva o muerta. Me gustaría poder contar qué fue de ella y de Marcos, pero no he vuelto a saber nada de ellos. La pobre Marta está hecha una mierda por culpa de tíos en los que nunca debió fijarse. Me gustaría hacerle comprender que nunca debes colgarte de un tío con pareja, pero ella siente una atracción fatal por los mismos. A Ana la dejé atrapada en una ratonera en la que ella solita se metió por inercia. Laura sigue inmersa en su particular ruleta autodestructiva. Y luego están aquellos personajes que me visitan una única vez (Katia, Leyre, Maribel, Beatriz, Silvia, Teresa, Christopher, Elisa, César...), personas que me dejan atisbar un milímetro de su existencia para luego desaparecer de mi horizonte. Puede que alguno vuelva a vistarme o puede que nunca regresen. Es jodido, pero es así. También hubo un momento en que me dio por publicar algunos relatos que había escrito hace tiempo. Intenté cambiar el final de uno de ellos, pero no fui capaz de hacerlo. Creo que ya dije una vez que no controlo lo que escribo. Hay veces en que cuando me siento delante del ordenador tengo pensadas todas y cada una de las palabras que teclearé, pero, en otras ocasiones cuando me pongo a escribir sólo lo hago para exteriorizar una estúpida frase que martillea mi cerebro y que amenaza con taladrarme el cráneo. Y, de repente, cuando la libero, otras muchas frases y palabras la siguen. No existe ningún plan preconcebido en esas ocasiones. Simplemenete dejo que mis dedos cobren vida propia y desconecto cualquier tipo de censura consciente. El problema es que muchas veces la gente cree que lo escribo es autobiográfico. Es cierto que hay algo de mí en todas y cada una de mis entradas, pero eso no significa que lo que cuento sea real. Cada cual que piense lo que quiera. Sé que últimamente tengo algo abandonado este mi pequeño y querido blog. Prometo enmendarme y alimentarlo adecuadamente en lo sucesivo. Que cuando cumpla dos añitos espero que esté bien crecidito.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Encadenados



Me gustan las películas en blanco y negro. Me gusta Cary Grant. Me gusta Ingrid Bergman. Me gustan las mujeres perdidas que se enamoran de caballeros andantes. Me gustan los caballeros andantes que redimen a las damas perdidas. Me gustan los diálogos sustanciales. Me gustan las películas de espías. Me gustan los besos castos y sin lengua. Me gustan las miradas que atraviesan. Me gustan las mansiones que recuerdan a Manderlay. Me gustan las películas en las que los buenos me caen bien y, además, se salen con la suya. Me gustan los peinados de los años cuarenta. Me gustan las imágenes que hablan sin palabras. Me gustan los finales impactantes. Me gusta el CINE. Y adoro a Hitchcok.

lunes, 1 de diciembre de 2008

César

Sus menudos pechos desafían valientemente a la gravedad y César, por más que lo intenta, no puede dejar de estudiarlos detenidamente. Cuando sus amigos empiezan a hablar de tetas gigantescas y redondas, él les sigue la corriente y finge que también le gustan. De hecho, siempre se lía con tías de bandera: altas y esqueléticas, rubias de bote con raíces negras que ocultan su rostro anodino tras una impenetrable capa de maquillaje y, por supuesto, con tetas enormes a punto de reventar como consecuencia de una sobredosis de silicona. Si no saliera con esa clase de tías la gente no lo entendería y comenzaría a hacerle preguntas incómodas y difíciles de contestar sin incurrir en lo políticamente incorrecto. No le gusta amasar tan magnas ubres, pero lo hace porque es lo que todos esperan de él y César no quiere decepcionar a nadie. Afortunadamente, las barbies siliconadas nunca se quedan a dormir y él puede hacerse una buena paja evocando los diminutos y puntiagudos pechos de Elisa. Le gusta observar cómo cambian de forma y colocación dependiendo del sujetador que ella escoja. Y por más que lo intenta es incapaz de escoger entre las camisetas ajustadas que resaltan la escasez y casi inexistencia de tan maravilloso busto o los jerseys anchos que impiden adivinar el tamaño exacto del fruto de su deseo. Sabe que nunca podrá acariciarlos para comprobar su consistencia, que nunca podrá besarlos para determinar el sabor exacto de los mismos. Porque Elisa no es alta ni baja, ni gorda ni flaca, ni rubia ni morena, porque casi nunca usa maquillaje y desconoce la silicona que otras atesoran tras sus pezones de acero. Porque Elisa pasa desapercibida para todos, menos para César, camuflándose en el paisaje gris que la rodea, minimizando la importancia de unos pechos perfectamente imperfectos, siempre callada en medio de la algarabía general del ambiente universitario.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Elisa

Elisa tiene un nudo en el estómago, un agujero en el corazón y un ciclón en la cabeza. Normalmente todo encaja y es más feliz que una perdiz. Pero, de vez en cuando, salta la chispa y se produce el cortocircuito. En tan funestas ocasiones, un negro nubarrón planea sobre su cabeza y, por más que lo intenta, es incapaz de ahuyentarlo. Y decide encerrarse en su caparazón hasta que su huracán interior pierda fuerza. Y, aunque debería salir y enfrentarse al mundo, se queda encerrada en su guarida, porque no le apetece arriesgarse a vivir, porque está harta de tirarse a la piscina y golpearse con el fondo, porque le duelen demasiado los cardenales de su alma, porque no tiene fuerzas para esbozar una sonrisa fingida ni desvergüenza para llorar unas lágrimas sinceras, porque está cansada de buscar sin encontrar y de tropezarse con las piedras del camino, porque no encuentra el apoyo en el que hacer palanca para propulsarse hasta el infinito y más allá, porque sabe menos que el mísmísimo Sócrates, porque no le dieron un manual de instrucciones para aprender a manejarse a sí misma, porque no sabe lo que quiere, ni lo que no quiere, ni, mucho menos, cómo conseguirlo.

martes, 25 de noviembre de 2008

Mi canción del día

Porque Pauluki me la ha puesto hoy en el coche y me he pasado gran parte de la tarde con ella en la cabeza.

Mi único triunfo

Sé que mi mirada te perseguirá eternamente y que mi sorprendente e inesperado silencio permanecerá clavado como un dardo envenenado en la boca de tu estómago. Ése es mi triunfo, el único de una vida entera malgastada intentando hacerte feliz, intentando satisfacer tus más mínimos deseos, intentando conformarme con las migajas de las caricias que esporádicamente me regalabas, intentando convencerme de que, en el fondo, me querías; una vida entera malgastada intentando ocultar tus crímenes, intentando purgar tus pecados. Ya es demasiado tarde para corregir mis múltiples e innumerables errores, pero siempre me quedará ese instante en el que dejé atrás el miedo que atenazaba mis entrañas y logré liberarme de las pesadas cadenas que me aplastaron durante más de veinte años.
Me dejé atrapar por tus palabras, sin darme cuenta de que las palabras son efímeras, cambiantes y maleables. Sólo los hechos sirven para retratar la realidad. Y una larga retahíla de hechos incontestables es lo único que me queda en estos momentos.
Tus palabras me decían que te enamoraste de mí a primera vista, que desde el mismísimo momento en que me viste supiste que estaba hecha para ti. El hecho es que te quise en la distancia y en secreto durante más de seis meses antes de que tu mirada se dignase a cruzarse con la mía. Tus palabras me decían que me querías con locura y que no podías vivir si mí. El hecho es que sólo quedábamos cuando a ti te venía bien, cuando tus amigos no reclamaban tu atención exclusiva, cuando no tenías a mano otra persona con la que entretenerte. Tus palabras me dijeron que querías casarte conmigo y pasar el resto de tu vida a mi lado. El hecho es que ya sabías que estaba embarazada de ti cuando me pediste en matrimonio. Tus palabras repetían una y otra vez lo feliz que eras junto a mí. El hecho es que sólo eras feliz con un mínimo de tres cubatas circulando por tus venas. Tus palabras acusaban al alcohol después del primer tortazo. El hecho es que cuando me abofeteaste no habías llegado a tu dosis mínima de efluvios etílicos. Tus palabras culparon de la primera paliza al estrés causado por tu despido. El hecho es que llevabas mucho tiempo buscando una excusa para pagar conmigo todas tus frustraciones. Tus palabras se volvían melosas después de cada golpe, después de cada grito, después de cada insulto, después de cada herida física o psíquica. El hecho es que sólo se trataba de una estrategia para mantenerme a tu lado, enganchada y dependiente de ti, adicta a un amor inexistente, encadenada a una casa que nunca fue un hogar. Tus palabras me decían que nuestras dos hijas eran lo mejor que te había pasado en este mundo. El hecho es que tuve que realizar auténticos esfuerzos por evitar que te molestaran en tus malos momentos, por evitar que se convirtieran en la diana de tus violentas muestras de afecto. Tus palabras siempre fueron contradictorias: un momento era una puta que no servía para nada y quince minutos y veinte golpes después me convertía en la mujer de tu vida y la luz que alumbraba tu gris existencia. Tus hechos nunca se contradecían: siempre fui un apéndice de ti por el que no sentiste el menor afecto, un saco de boxeo con el que poder desfogarte en cualquier momento, un animal de compañía cuya continuada presencia acababa irritándote, un ser cuya supuesta inferioridad servía para reafirmar tu maltrecha autoestima, una palangana siempre dispuesta a recoger la bilis que escupías cuando el mundo y la vida te resultaban insoportables, un felpudo en el que poder restregar tus zapatos cuando pisabas alguna mierda por la calle, una manta dispuesta a arroparte en las frías noches de invierno, un sillón en el que poder descansar tus maltrechos miembros.
Nadie comprendió nunca mi sumisión. Me gustaría ser capaz de explicar este hecho, pero las palabras resultan insuficientes para describir el cóctel de amor y miedo que me mantuvo anclada a ti. Quería que me necesitaras y me daba miedo dejar de necesitarte. Te entregué toda mi vida, todo mi corazón, toda mi alma y quería que esa entrega incondicional tuviera algún sentido. Recordaba todos los días las promesas realizadas ante el altar y me aterraba llegar a incumplirlas. ¿Qué haría si te abandonaba? ¿Adónde iría? ¿Cómo sería feliz sin el supuesto amor que me profesabas? ¿Y qué sería de ti sin mí a tu lado? ¿Cómo sobrevivirías? Una oleada de terror recorría mi columna vertebral cada vez que osaba a imaginarme lejos de ti. Y recibía tus golpes e insultos como un trámite necesario antes de los besos de perdón. Y te odiaba visceralmente, no por maltratarme de aquella forma, sino por haber hecho que me enamorara de ti, sin corresponderme en ningún momento.
Aún hoy sigo sin entenderlo. Se me tendieron muchas manos, pero no me aferré a ninguna. Quería creer tus mentiras, convencerme de que aquélla sería la última vez, que dejarías de beber, que no te despedirían del próximo trabajo, que comenzarías a ser un buen padre y un ejemplar marido, que todo cambiaría, que por fin seríamos felices. Y cuando tus engaños se hicieron insostenibles por más tiempo, el miedo se convirtió en la más poderosa de las razones para continuar junto a ti. Sabía que cumplirías tus amenazas. Sabía que si te abandonaba me perseguirías hasta el fin del mundo y me torturarías hasta la muerte. Muy de vez en cuando reunía el valor suficiente para enfrentarme a ti, pero tu puño de acero pronto me silenciaba de nuevo.
Sabiendo que no tenía escapatoria me resigné a mi condición de animal enjaulado y me convertí en una fiel esclava, siempre dispuesta a cumplir sin dilación tus órdenes, siempre dispuesta a recibir cualquier tipo de castigo por mi mala conducta. La semana que se saldaba con unos cuantos cardenales en mi maltrecho cuerpo podía considerarme afortunada. El agua oxigenada se convirtió en mi mejor amiga y las mentiras en el caparazón que nos protegía de los juicios de los demás. Desperté demasiado tarde de la anestesia total que me habías suministrado. Cuando quise recuperar mi dignidad de ser humano el cordón umbilical que nos unía se había vuelto demasiado grueso como para poder cortarlo. Yo era lo único que tú controlabas, lo único sobre lo que tenías algún tipo de poder. Necesitabas ver la mezcla perfecta de amor y miedo en mis ojos para sentir que tu vida tenía algún sentido. Yo era la única que te amaba, la única que te respetaba, la única que te temía. Sin mí no eras nadie, ni nada, sólo un cuarentón borrachuzo con tendencia a ser despedido de trabajos que ni siquiera otorgan la cualidad de mil eurista.
Todavía no sé qué cambió aquel día, qué lo convirtió en un día distinto. Recuerdo que las niñas estaban todavía en el colegio cuando tú llegaste a casa con siete copas de más y un nuevo trabajo de menos. Necesitabas más que nunca nutrirte de mi amor y mi miedo; pero yo estaba cansada, muy cansada, demasiado cansada. Pronto comenzaron los gritos y los insultos. Sabía perfectamente que no tardaría en comenzar a recibir golpes. Aún no me lo habías confirmado oficialmente, pero estaba claro que te habían vuelto a poner de patitas en la calle. Al principio aguanté el chaparrón, como siempre. Y, mientras vomitabas tu odio hacia mí y hacia el mundo, yo pensaba en cómo justificaría un nuevo ingreso en el hospital. Imagino que, de alguna forma, notaste mi ausencia mental y te cabreó que, por primera vez, no te hiciera caso. Así llegó la primera bofetada y mi caída al suelo. Una vez más paladeé el sabor del hierro de mi sangre en mi boca y, simplemente, dejé de sentir. Fue como si la mismísima Medusa me hubiera mirado a los ojos: toda yo me convertí en piedra, en una piedra caliza insensible a todo lo que la rodea. Desapareció mi amor por ti, pero también huyó mi miedo, llevándose con él la mordaza que evitaba que mis pensamientos se convirtieran en palabras. Y comencé a pensar en voz alta y a decir todo aquello que durante tanto tiempo había callado. Y te ataqué con verdades como puños, sin darte tiempo a reaccionar, sabiendo que no tenías ningún escudo tras el que protegerte. Y seguí hablando después del primer golpe. Y continué haciéndolo después del segundo. Cuanto más me pegabas más gritaba a los cuatro vientos todas tus miserias. Sólo tus manos aferradas a mi garganta consiguieron quebrar mi voz. Pero mis ojos continuaron hablando y te mostraron todo mi desprecio. Y, mientras apretabas con saña mi laringe, mi mirada se clavaba cruelmente en tu retina. Exprimiste mi cuello intentando obtener el jugo del miedo que durante tanto tiempo me dominó. Sólo tenía que haber gritado, haberte suplicado que me soltaras; pero opté por el silencio, un silencio que evidenciaba mi superioridad y tu absoluta debilidad, un silencio que no pudiste soportar.
Y ahora que mi cuerpo yace bajo tierra me pregunto si conseguirás encontrar una nueva víctima que te salve del lento suicidio que comenzaste el día de mi asesinato. Porque ambos sabemos que, junto a la mía, en aquel instante, firmaste tu sentencia de muerte. Pues, ¿cómo sobrevivirás sin tenerme como asidero? ¿Morirás de inanición sin mis súplicas, sin mi llanto, sin mis cardenales y sin mi sangre para alimentar tu inseguridad? ¿Cómo podrás continuar caminando sin apoyarte en mí? ¿Qué será de tu autoestima después de que un ser supuestamente inferior a ti acabara venciéndote? Al fin y al cabo, mi desafiante y triunfal mirada te torturará hasta el día en que abandones este mundo. Ése es mi triunfo, el único de una vida malgastada a tu sombra.

Segunda

Hoy me he acordado de mi admirada Espido Freire (admirada escritora, que como persona es una incongruente de padre y muy señor mío). Al parecer, Espido, hasta ganar el Premio Planeta con "Melocotones helados", fue siempre la eterna segunda en todos los certámenes literarios en los que particapaba. Ella dice que eso le sirvió de estímulo para continuar escribiendo y para mejorar.

El caso es que, movida siempre por un interés económico (materialista que es una), a lo largo de mi vida, he particìpado en cinco certámenes literarios. En tres de ellos no me dieron ni las gracias y en los otros dos quedé segunda. No tiene mucho mérito, si tenemos en cuenta que se trataba de certámenes locales con escasa participación, pero siempre hace algo de ilusión que te den una palmadita en la espalda y te digan que les gusta lo que has escrito. El problema es que no creo que ninguno de mis segundos puestos me sirva de estímulo para el futuro. Y es que no tengo fe en los certámenes literarios por la simple razón de que no siempre gana el mejor. ¿Que por qué participo entonces en ellos? Precisamente por eso, que si ganara el mejor no me comería ni un colín. Ahora en serio, que mis relatos son igual de malos o de buenos con independencia de que los premien o no. Y que los premios de los certámenes son muy subjetivos. En realidad, lo más emocionante de mi segundo segundo premio es el premio: un circuito termal en un spa. ¡Mmmmmmmmmmmmm! ¡Qué bien suena!

Mis descubrimientos del día

1) Soy alérgica a los ácaros. La cosa está bien, porque justifica la persistente y molesta tos que me ha acompañado durante las últimas semanas. El problema es que no sirvo para estar enferma y la alergia es un tipo de enfermedad, ¿no?

2) Tengo la tensión baja. El médico dice que es una garantía de vida. Yo, como buena aristotélica, preferiría tenerla normal.

3) No me siento bien en las sillas.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Mi canción del día



Porque poco a poco y con grandes dificultades estoy aprendiendo a dejarme llevar. Y porque me encanta jugar al azar. Y porque querría ver in situ a la Sirenita.

Mis descubrimientos del viernes

1) Cuanto más te caes, más rápido te levantas.

2) El que escribió el guión de mi vida tiene una imaginación prodigiosa y un extraño y retorcido sentido del humor.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Mis descubrimientos del viernes

1) Los tacones finos y los pantalones con dobladillo no son una buena combinación.

2) La ley de la gravedad funciona.

3) A veces duele más el ridículo de la caída que el golpe en sí.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Mi canción del día

Porque me gustaría tener un error favorito.

Tu recuerdo

Tu recuerdo es una sombra gigantesca que amenza con devorar todo mi universo, una nada más implacable y cruel que la de Michael Ende, un abismo al que me da pánico asomarme.

Y cierro los ojos intentando calmar el vértigo que se apodera de mi estómago, rezando para que la habitación deje de dar vueltas sobre sí misma, deseando que el colchón de mi cama sea capaz de amortiguar la caída sin principio ni final.

Y abro los ojos y contemplo el cataclismo causado por tu ausencia: el olor de tu piel bordado en mi almohada, el eco de tu voz rebotando entre las cuatro paredes que aprisionan mi desolación, portarretratos que enmarcan sonrisas olvidadas hace tiempo, el osito de peluche ganado en la feria de un lejano verano que nunca se repetirá, cartas no contestadas, silencios compartidos, sueños abandonados, secretos escondidos en el rincón más esquinado del cajón de la ropa interior y un rastro de migas de pan que conduce directamente hasta el centro de tu indiferencia.

Y cuando la aguja de mi brújula interior vuelva a desinmantarse, sólo tengo que seguir la estrella polar de tu mirada, sin importarme el lugar al que pueda conducirme, indiferente a los cantos de sirena con los que pueda toparme en el camino, sin necesidad de atarme firmemente al mástil de la racionalidad.

Mi frase del día

"La duda es uno de los nombres de la inteligencia".

Jorge Luis Borges dixit.

martes, 11 de noviembre de 2008

Marta

Con el pelo graso y apelmazado recogido en una coleta alta y enfundada en su pijama de franela con cuadros, Marta, abrazada con fuerza a sus rodillas, intenta concentrarse en la estúpida comedia romántica que echan en la tele: chico conoce a chica o chica conoce a chico y se enamoran locamente, pero las circunstancias exteriores dificultan su amor y provocan una interminable concatenación de situaciones desternillantes, aunque al final logran vencer todos los obstáculos y son felices y comen perdices. ¡Ojalá todo fuera tan fácil! ¡Ojalá su vida fuera una comedia! O, al menos, romántica. ¡Ojalá algún día muera como consecuencia de un atracón de perdices!

lunes, 10 de noviembre de 2008

Disminuyendo

Últimamente TODO EL MUNDO me llama por el diminutivo de mi nombre, desde el portero de mi casa, hasta mis compis del curso, pasando por TODOS mis amigos. Espero que sólo sea una muestra de afecto, porque la otra opción que se me ocurre (parecer una chica menudita, frágil e indefensa) no me mola ni un pelo.

Noche estrellada

Entro en mi cuarto y cierro la puerta.

Trepo sigilosamente hasta mi cama y me acuesto.

Cierro los ojos, pero no logro dormirme.

A la derecha, a la izquierda, boca abajo y boca arriba: ninguna postura consigue satisfacerme.

Abro los ojos y miro al techo.

Puede que no sean tan bonitas como las de verdad, pero también brillan en la oscuridad.

Me concentro en ellas y empiezo a soñar con cielos negros plagados de estrellas rutilantes.

Cierro los ojos, pero las sigo viendo y, por fin, Morfeo decide visitarme.

Sólo veo estrellas.

Ellas alumbran mis sueños.

domingo, 9 de noviembre de 2008

La metáfora perfecta

Buscando la metáfora perfecta me tropiezo con el crisol de tu mirada.

Avanzo lentamente hacia ti intentando asegurar todos y cada uno de mis pasos y, sin darme cuenta, me hundo poco a poco en las arenas movedizas de tus silencios y en la ciénaga de tus mentiras.

A cada movimiento que realizo me hundo un poco más.

Intento asirme a alguna de las ramas que diviso en la orilla, pero no resultan lo suficientemente firmes como para sacarme del pantano de tus secretos.

Y mientras mis fuerzas se agotan intentando liberarse del peso de tus brazos, me empeño en olvidar la seca humedad de tus labios.

Y agotada por la guerra de nuestros egos acabo firmando el armisticio de tus caricias.

Y trato de no dejarme encantar por los vendavales que susurras en mis oídos.

Y mareada por los efluvios de tu aliento en mi cuello respiro hondo y termino de sumergirme en el profundo pozo de tu corazón.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Mi canción del día



"En este cuarto hay demasiado por hacer y no tengo a nadie con quien echar un rato. Todos queríamos ser extraordinarios. Podrías hacer algo por volver. Podrías hacer algo. El tiempo en esta habitación me sabe a vino. Dedico demasiado a imaginar que estás conmigo. Apuro la copa de un trago dejo el cuerpo en el pasillo. Hoy todo lo demás es lo de menos."

Esperando

- Quizás nunca debiste esperarme.

- O tal vez tú debiste llegar a tiempo.

- Sabías de sobra que no lo haría.

- Y, sin embargo, me quedé cruzado de brazos contemplando el avance de las manecillas del reloj, convencido de que, tarde o temprano, acabarías apareciendo. Y ya ves, al final tenía razón.

- Sólo he venido para decirte que dejes de esperarme.

- Si se tratara sólo de eso me habrías llamado por teléfono.

- Me gusta decir las cosas cara a cara, sobre todo cuando sé que puedo hacer daño con mis palabras.

- No son tus palabras las que hieren, sólo tus silencios se me clavan en el alma.

- Siento que hayas perdido el tiempo conmigo.

- Tranquila. Vete, continúa tu camino, vive tu vida, da todas las vueltas y tumbos que necesites, que yo estaré aquí cuando te canses de fingir que no estoy hecho para ti.

- No quiero que continúes esperándome. Te estoy diciendo que nunca volveré.

- No importa lo que digas. Mientras tu voz continúe sin ser firme y tus ojos rehúyan mi mirada sé que aún habrá alguna esperanza.

- No puedes seguir desperdiciando tu vida esperando algo que nunca llegará.

- Esperarte es lo único que tiene sentido.

- ¿Y qué ocurrirá cuando una mañana te levantes y descubras que tienes más de setenta años y que estás solo porque te has pasado la vida esperando a alguien que sabías que no vendría?

- Vendrás.

- Créeme, no lo haré.

- ¿Cómo estás tan segura?

- Porque por fin tengo claro lo que quiero y no pienso renunciar a mi sueño por un hombre por el que ni siquiera estoy segura de sentir algo. ¿Y tú? ¿Por qué estás tan seguro de que volveré?

- Porque has venido a comprobar si estaba dispuesto a seguir esperándote.

Mi frase del día

"Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos".

Jacinto Benavente.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Cometas

Fueron sólo dos cometas perdidos en la inmensidad del universo, que víctimas de las incomprensibles e inexplicables fuerzas gravitacionales se acercaron irremediablemente el uno hacia el otro. Ninguno de ellos controlaba la fuerza de tal aproximación y ninguno de ellos pudo evitar una colisión tan deseada como temida. Se produjo una gran explosión y, después, la dispersión de los fragmentos resultantes, que lentamente se alejan unos de otros en múltiples direcciones, sabiendo de sobra que sus caminos nunca jamás volverán a cruzarse, víctimas indefensas de las leyes de la física.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Marta

Marta da una última y ansiosa calada al cigarrillo casi consumido por completo que sujeta nerviosamente entre sus dedos, intentando llenar de tóxico humo todos y cada uno de los rincones de sus pulmones. Y mientras deja escapar el humo entre sus labios espachurra la colilla en el atestado cenicero. Después se levanta, lo coge y camina con decisión hasta la cocina. Abre el cubo de la basura e introduce en el mismo las pruebas de su vicio confesable. Regresa al comedor, se sienta en el sofá y coge ávidamente la cajetilla de Fortuna. Extrae un nuevo y flamante cigarrillo y lo enciende sin solución de continuidad, aspirando con fruición el veneno que acompaña al tabaco. Puede que un ansiolítico sea más saludable, pero sabe que no resultaría igual de eficaz. Lleva dos días sin ir a trabajar y lo único que quiere es fumar mientras espera al hombre que ella quiera.

Mi canción del día

"Grant my last request and just let me hold you, don't shrug your shoulders
Lay down beside me
Sure I can accept that we're going nowhere
But one last time let's go there
Lay down beside me, ohhh

I've found that I'm bound to wander down that long way road, ohhh
And I realise all about your lies,
But I'm no wiser than the fool that I was before.
I just want you to know something, is that alright?
Baby let's get closer, tonight."



martes, 28 de octubre de 2008

Marta

El molesto pitido del despertador invade la habitación y aniquila el silencio sepulcral existente hasta ese momento. Es lunes y aunque Marta sabe perfectamente que tiene que levantarse e ir a trabajar no tiene fuerzas para ello. O puede que, simplemente, no tenga valor para enfrentarse a la mujer pálida y ojerosa que cada mañana la observa al otro lado del espejo. ¿Acaso no es preferible seguir tumbada sin hacer nada compadeciéndose de sí misma y viendo cómo el tiempo se escurre entre sus dedos? No, hoy no irá a trabajar. Puede que mañana tampoco. Sólo tendrá que ir al médico y contarle cualquier milonga para que le haga el pertinente justificante. Sabe de sobra que ninguno de sus compañeros se tragará su supuesta enfermedad, pero tendrán que aguantarse y aceptar el justificante de los cojones. Tampoco importa mucho. Que la pongan de patitas en la calle es sólo cuestión de tiempo. Él ya se encargará de ello. Y mientras todos piensan que debería tener algo de amor propio y presentar su dimisión antes de que el despido se haga oficial, ella prefiere ponerle las cosas difíciles, obligarle a abandonarla de nuevo, comprobar si es capaz de cortar del todo con ella. ¿Durante cuánto tiempo aguantará un pulso perdido de antemano? ¿Conseguirá levantarse tras la caída? ¿Qué hará cuando todo acabe definitivamente? ¿Quién será su próxima víctima?

lunes, 27 de octubre de 2008

Marta

Dormida en el sofá, Marta se retuerce sin parar. Hace tiempo que no sueña, tan sólo tiene pesadillas causadas por su mala conciencia. Le gustaría cambiar ciertas cosas, pero a veces no sabe muy bien qué sería mejor: si no haber intentado nada con los tíos casados con los que se ha liado o haber intentado algo con el único tío comprometido al que siempre respetó. Al principio estaba convencida de que su pasividad en ese caso se debió a que, por aquel entonces, todavía sabía lo que significaban las palabras bueno y malo. No obstante, con el paso del tiempo, surgió una incómoda y molesta idea en lo más profundo de la retorcida mente de nuestra protagonista y es que, muy en el fondo, Marta sabe que el principal motivo por el que no intentó nada con Carlos fue el miedo a que éste le siguiera el rollo. Al fin y al cabo no habría sido capaz de afrontar el hecho de que el hombre de su vida fuera tan cabrón como el resto de los mortales. Y como Marta no es chica de certezas ni de verdades inquietantes prefirió quedarse con la duda existencial y fingir que el único motivo por el que no había habido nada entre ella y Carlos era que éste tenía novia y estaba profundamente enamorado de la misma.

Mis descubrimientos del fin de semana

- Si llegas seis minutos tarde a una obra de teatro puede que no te dejen pasar.

- Jakob Dylan ha sacado un disco en solitario.

- Sharleen Spiteri también ha sacado un disco en solitario.

- Seguir perdiéndome conciertos de Havalina es un pecado mortal.

- Una imagen no siempre vale más que mil palabras.

- ¡Sete Gibernau vuelve a correr en MotoGP en 2009!

- Disfruto haciendo chistes privados que nadie o casi nadie entiende.

- A veces estoy contenta sin ninguna razón concreta.

- Como dice Montes, la vida puede ser maravillosa.

viernes, 24 de octubre de 2008

Divagando sin cesar

Saber que no vendrás, que ya nunca volverás, que no hay vuelta atrás, ni siquiera heridas que cerrar, ni enfermos que sanar.

Saber que en medio de la nada de una noche sin farolas y contando las estrellas ya extinguidas no sabré encontrar el agujero negro que absorbió una gran parte de ti.

Y si la física cuántica no es capaz de resolver la incógnita de mi existencia, tal vez deba acudir a los dados con los que una vez jugó Dios.

Y sin orden ni concierto tararearé canciones enterradas en el archivo de mi inconsciente, ignorando los motivos por los que ahora son desempolvadas.

Y si pierdo el tren de tus pensamientos, al menos me quedará el rastro del humo de la locomotora de tus palabras.

Y si hay algo que merezca la pena encontrar nunca estará señalizado en un mapa.

Todo cambia, nada permanece.

Y, aunque el eclipse no me me deje ver la luna, cuando el sol decida dejar de ocultarla, ésta brillará en todo su esplendor.

Y bailaré hasta perder el compás, puede que un pelín más allá, girando sin parar, en lo más escondido de un lugar que no puedo desvelar.

Y aunque dejes de gritar, yo no pararé de saltar.

Recoge los cojines del sofá, que me necesito sentar, puede que incluso tumbar, que ya empiezo a bostezar.

sábado, 18 de octubre de 2008

El camino de baldosas amarillas

- Busquemos un camino de baldosas amarillas que nos conduzca directamente hasta el Mago de Oz.

- Prefiero llegar a la Ciudad Esmeralda recorriendo caminos no trazados de antemano.

- Dicen que puede ser peligroso.

- Hay peligros que merece la pena afrontar.

- Pero es posible que te pierdas y que nunca llegues a tu destino.

- A lo mejor mi destino es dormir eternamente en un campo de rojas amapolas.

viernes, 17 de octubre de 2008

Christopher

Christopher levanta la cabeza y contempla con hastío la lluvia torrencial que cae incansablemente al otro lado del cristal. Le gustaría vivir lejos de aquella ciudad gris y de las personas grises que le rodean, en un país cálido y soleado, repleto de gente alegre y cercana. Le quedan un mínimo de dos horas de estudio por delante, suponiendo que sea capaz de olvidar el cielo plomizo que lo aplasta contra la silla supuestamente ergonómica en la que descansan sus posaderas, suponiendo que sea capaz de obviar el repiqueteo de las gotas sobre el alféizar de su ventana, suponiendo que sea capaz de interesarse mínimamente por los estúpidos problemas de matemáticas que debería ser capaz de resolver antes del examen de mañana. Pero, como no le gusta engañarse a sí mismo, sabe que lo que podrían ser dos horas se convertirán en cuatro o cinco. Y, una vez consumida la tarde, le tocará sacar a pasear al estúpido perro de su hermana. Cogerá el maldito chubasquero rojo y se preparará para ponerse como una sopa mientras espera a que el cuadrúpedo animal elija el lugar idóneo para hacer sus necesidades. Después regresará a casa, se dará una rápida ducha con agua hirviendo para licuar la helada sangre paralizada en sus venas, cenará, jugará un rato a la play y se irá a la cama con el firme propósito de largarse del lluvioso y gris Edimburgo en cuanto alcance la mayoría de edad.

Mi frase del día

"Porque el que no piensa en su destrucción se cree indestructible".

Francisco González Ledesma.

Mi canción del día

Porque me apetece bailar canciones de viernes que ni conozco.

lunes, 13 de octubre de 2008

Tu corazón

Tu corazón es una herida abierta y sangrante que no quiere cicatrizar.

Y mis dedos, sin comprender muy bien el motivo ni la razón, comienzan a escarbar en el pus sanguinolento que aflora en el centro de tu pecho.

Y poco a poco desgrano tu historia.

Y poco a poco adivino tus secretos.

Y poco a poco me acerco al rincón más perdido de tu alma.

Y poco a poco me pierdo en la fosa abisal de tu mirada.

Y poco a poco me dejo atrapar por tu lánguida y cínica sonrisa.

Y poco a poco me dejo cautivar por un abrazo sin principio ni final, por una pregunta sin formular, por un sentimiento difícil de ocultar.

Y poco a poco se quiebra mi coraza.

Y poco a poco construyo un puente entre los dos.

Y poco a poco cesa el tic tac del reloj.

Y poco a poco me quedo sin voz.

Y en un susurro se termina lo que nunca empezó.

Y en un susurro se pone fin al dolor.

Y mientras la sangre gotea cadenciosamente a tus pies deseo con todas mis fuerzas ser la dueña del puñal que hace tiempo atravesó tu órgano vital.

Mi canción del día

Porque hoy la he escuchado y me he vuelto a quedar prendida de su letra y de su música.

viernes, 10 de octubre de 2008

Metálica

Unos ojos fríos y grises cual acero la observan tras los gruesos cristales de unas gafas cuadradas. Ajena a todo lo que la rodea, inconsciente en su inocencia adolescente, se mueve despreocupadamente, sin sentir la férrea mirada que radiografia todos y cada uno de sus gestos. De repente, un súbito escalofrío recorre su columna vertebral y hiela su sangre. Siente la necesidad de girarse y localizar el origen de tan irracional sensación, pero el miedo a lo desconocido se apodera de ella y no es capaz de darse la vuelta. Presiente la existencia del alma metálica que la persigue, pero no quiere enfrentarse a ningún tipo de certeza. Así que finge que no pasa nada e intenta volver a la normalidad, ignorando la corriente eléctrica que recorre todas y cada una de sus células.

Teresa

Teresa conduce como alma que lleva el diablo. Necesita llegar pronto, muy pronto, lo antes posible. Ni Senna, ni Fitipaldi, ni Schumacher, ni el mísmisimo Alonso: ella sí que ganaría mundiales al volante de un fórmula 1. 150. 160. Acelera un poco más. No le preocupa la posible multa. Tiene dinero de sobra para pagarla. Necesita correr más para dejar atrás su maltrecho corazón. Necesita terminar el fin de semana, que llegue el lunes, volver a la rutina, sentirse dueña de su propia vida y no una mera marioneta del destino. Por eso disfruta conduciendo, controlando el coche, dirigiendo su camino, escogiendo el rumbo de su existencia. Sube el volumen de la radio para ahogar el rugido del motor, para aislarse del huidizo paisaje, para apagar los latidos de su acelerado corazón, para olvidarse de sus pensamientos, para sentirse como una autómata con piloto automático. Necesita avanzar. Necesita llegar a la ciudad. Necesita tener obstáculos que sortear, aunque ello implique disminuir su frenética aceleración. ¿Y si tuviera un accidente? ¿A alguien le importaría? Probablemente harían una fiesta en su oficina. La idea la enfurece y pisa con fuerza el acelerador, deseando superar la velocidad de la luz y aparecer en universo paralelo lleno de personas dispuestas a llorar su muerte.

martes, 7 de octubre de 2008

Pescando

Jugueteas nerviosamente con la fina redecilla que cubre mis piernas, intentando pescarme entre tus brazos.

Y yo, cual ágil anguila, me escurro entre tus dedos y escapo de tus manos.

Y, mientras seleccionas el anzuelo adecuado para mí, nado a contracorriente buscando el nacimiento de un río sin principio ni final.

El experto pescador con una paciencia ilimitada no se conforma con cualquier captura.

Y me escondo entre las piedras del lecho del río, intentando mimetizarme con el ambiente, intentando pasar desapercibida.

¿Hasta dónde estás dispuesto a mojarte?

¿Cuánto tiempo podré respirar fuera del agua?

domingo, 5 de octubre de 2008

Silvia

Silvia vive soñando y sueña viviendo.

A veces se sumerge en las palabras escritas por poetas torturados por un amor no correspondido y sueña que, algún día, alguien sentirá por ella un amor tan incondicional y eterno como el descrito en aquellos versos.

En otras ocasiones prefiere perderse en la lectura de cualquier tipo de libro. No importa la historia, mientras le permita imaginarse como uno de sus protagonistas. Y viaja a lugares lejanos y desconocidos, descubre civilizaciones perdidas, se deja raptar por piratas con pata de palo, vuela junto a Peter Pan, participa en las intrigas palaciegas del Renacimiento, experimenta toda clase de sensaciones y sentimientos y bucea en múltiples vidas ajenas, invadiendo la intimidad de almas hasta entonces desconocidas.

Otros días se siente vaga y opta por sentarse ante la pantalla del televisor y pone una película o una serie, preparándose para participar en la existencia de los demás sin necesidad de ejercitar su imaginación.

Aunque, lo que de verdad le gusta, es dejarse atrapar por la melodía y la letra de cualquier canción. Tumbarse en la cama, ponerse sus cascos, cerrar los ojos, aislarse del mundo y dejarse llevar por los sentimientos despertados por la música. Es entonces cuando se siente realmente viva. Y sueña que aquellas palabras cantadas van especialmente dirigidas a ella. Y sueña que ella es la musa capaz de inspirar semejantes armonías. Y sueña que navega en un mar conformado por las notas musicales.

Y sale a la calle con una sonrisa dibujada perennemente en su cara. Y respira el frío aire otoñal mientras mentalmente tararea el último cd que ha escuchado. Y sueña con el último chico que atrajo su atención en el metro. Y, como no recuerda el color de sus ojos, sueña con una mirada indefinida, un crisol azul, verde y marrón capaz de hipnotizarla en un solo segundo.

Y, mientras Silvia sueña con desconocidos y pone en su boca palabras escritas por otros, Mario la observa en la distancia y sueña que, algún día, él será el protagonista de sus fantasías, el centro de todo su universo, la razón de su existencia.

Adivinando

- Necesitarías varias vidas para llegar a conocerme.

- Pero me basta con un segundo para adivinarte.

sábado, 4 de octubre de 2008

Blanco y negro

Palabras

Las palabras son meros sonidos que se lleva el aire, meros signos que pretenden pervivir eternamente en el soporte en el que fueron impresos, meras convenciones para nombrar lo innombrable, para decribir lo indescriptible.

Y, sin embargo, algunas quedan grabadas a sangre y fuego en lo más profundo de mi alma.

Y, sin embrago, algunas se clavan directamente en el centro de mi corazón.

Y, sin embargo, algunas revolotean incesantemente en los recovecos de mi mente.

Y, sin embargo, algunas valen más que cualquier imagen.

Y, sin embargo, algunas son capaces de mover montañas.

Y, sin embargo, no sabría vivir sin ellas.

Marta

Marta sabe perfectamente que hay cosas que el maquillaje no es capaz de ocultar y, aún así, día tras día, se empeña en luchar contra lo inevitable. Y cada mañana se aplica diligentemente su corrector de ojeras, su base de maquillaje, sus polvos compactos, su colorete, su sombra de ojos, su raya negra en el párpado inferior, su rímmel y su pintalabios. Y, una vez terminada su obra de arte, se contempla con miedo en el espejo y confirma lo que ya sabía de antemano. Y es que no hay cosméticos capaces de dibujar el brillo en los ojos que la felicidad otorga a los que la experimentan.

Mi teoría del día

Cuando estamos de bajón necesitamos cantidades ingentes de chocolate para recuperar la moral; pero, cuando estamos de subidón, pasamos olímpicamente del cacao en todas sus variantes.

Corolario a la anterior teoría: A lo mejor no somos más que pura química, después de todo.

Corolario al corolario a la anterior teoría: A lo mejor no somos más que bombas nucleares a punto de devastar nuevas Hiroshimas y Nagasakis.

martes, 30 de septiembre de 2008

El tanatorio

Llevaba más de dos horas en una de las múltiples salas de aquel moderno tanatorio, contemplando aquel cuerpo marmóreo e inerte. Más de dos horas tratando de convencerse a sí misma de que aquel pedazo de carne sin vida y sin alma había pertenecido al hombre de su vida. Estaba sola porque así lo habían decidido los dos. Cuando le diagnosticaron aquel cáncer terminal de laringe y le dieron unas semanas de vida, él lo primero que hizo fue decirle que no quería dramas, ni lágrimas, ni gente hipócrita pululando a su alrededor. No se lo contaron a nadie. Ni a sus padres, ni a sus hermanos, ni a sus amigos. Ella pensó que sería complicado mantener la farsa, incluso aunque la misma fuera a durar un tiempo tan sumamente breve. Como siempre, se equivocó. A nadie se le ocurrió ir a visitarlos. Sólo algunos llamaron. Al principio, él mismo podía atender las llamadas. Sólo en los últimos días de la fulminante y cruel enfermedad fue necesario inventar algún tipo de excusa para justificar su imposibilidad de mantener cualquier tipo de conversación sin que la voz le temblara o emitiera algún tipo de quejido. Pensó que no sería capaz de contener las lágrimas ante el desgarrador sufrimiento de su amado, pero era uno de sus últimos deseos y ella no podía hacer otra cosa más que cumplirlo. Y ahora que todo había acabado era incapaz de liberar el impetuoso torrente de sentimientos encerrados tras las compuertas de sus pupilas. Se odiaba por ello, pero en los últimos días no había parado de rezar para que todo acabara lo antes posible. Él ya no era él, sino un cuerpo consumido por el dolor y sin fuerzas para luchar contra lo inevitable. Y ella sólo quería terminar con todo aquello y comenzar con su eterno período de luto. En un principio había pensado en llamar a todo el mundo en cuanto los médicos le comunicaran el fatal desenlace, pero llegado el momento se dio cuenta de que no quería ver a nadie. Sólo deseaba estar sola con ella misma y con su pena. No quería que nadie la compadeciera, ni siquiera aquellas estúpidas enfermeras del hospital. Al menos, en aquella fría sala del tanatorio, estaba totalmente sola. Sola con un muerto que no significaba nada para ella. Porque, por más que lo intentaba, sabía perfectamente que él ya no estaba a su lado, que nunca volvería a estarlo. Intentó memorizar de la manera más fiel posible los rasgos de su rostro, pero pronto abandonó tan estúpida tarea. Aquella cara angulosa y cetrina poco tenía que ver con la que ella tanto había amado. Su radiante sonrisa nunca volvería a iluminarla. Aunque lo peor eran sus ojos. Sabía perfectamente que sus párpados cerrados cubrían una mirada glaciar perdida para siempre en el centro de un infinito sin retorno. Le habría gustado salir de allí, huir de aquel remedo sin vida del único hombre al que jamás amaría. La situación la superaba en todos los sentidos y, por momentos, creía que le faltaba el aire. Pero permaneció quieta, aferrándose al último vestigio de una existencia excesivamente corta, retrasando el momento en el que tendría que comunicarle al mundo la muerte de su amor, atrapada por el aséptico ambiente de aquel tanatorio de carretera, deseando que todo hubiera sido una mala pesadilla, soñando con la idea de despertar en cualquier momento y descubrir que su vida aún tenía sentido.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Mi vídeo del día

Hoy R: me ha descubierto esta pequeña joya:

viernes, 19 de septiembre de 2008

Viernes

Un puñado de canciones bastan y sobran para alegrarme la noche.

La sorpresa de comprobar que la música sigue siendo capaz de cambiar mi estado de ánimo.

La sensación de que todo va a salir bien.

Saber que absolutamente todo está en su sitio.

La sensación de ser feliz.

Y otra vez me pierdo en la noche, rehuyendo las sábanas, hipnotizada por la luna llena.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Diez planes para el fin de semana

1- Semifinales de la Copa Davis: España - EEUU. Madrid. Del 19-21 de septiembre. Para más información: http://www.rfet.es/ y http://www.marca.com/

2- Estreno en cines de la última película de Woody Allen: "Vicky Cristina Barcelona". Para más información: http://www.labutaca.net/films/61/vickycristinabarcelona.php

3- Estreno en cines de "Los extraños". Para más información: http://www.labutaca.net/films/61/thestrangers.php

4- "Lugares comunes". La 2. Viernes 19 de septiembre. 22:20 h. Para más información: http://www.laguiatv.com/pelicula/ficha/Version-espanola/Lugares-comunes/318/54368

5- "Match point". Telemadrid. Viernes 19 de septiembre. 22 h. Para más información: http://www.laguiatv.com/pelicula/ficha/Megahit/Match-Point/643/78804

6- "About a girl festival" (Igloo, Annie B Sweet, NeiZ, Cold Feet, His Haircut). Sábado 20 de septiembre. 21 h. Café La Palma. C/ La Palma 62. Metro Noviciado. Entrada + Consumición: 6 €.

7- Concierto de Amaro Ferreiro. Domingo 21 de septiembre. 12 h. La casa encendida. Ronda de Valencia 2. Metro: Lavapiés, Embajadores, Atocha. Entrada: 1 €.

8- "Pequeños guerreros". Cuatro. Domingo 21 de septiembre. 15:45 h.

9- "El amor brujo" (Rafael Amargo). Desde el 9 de septiembre hasta el 28 de septiembre. De martes a sábado, a las 20:30 h. Domingo, a las 19 h. Teatro Alcázar. C/ Alcalá 20. Precio: de 20 a 36 €. Para más información: http://www.gruposmedia.com/alcazar/alcazar.html

10- "Olvida los tambores". Desde el 11 de septiembre hasta el 2 de noviembre. Jueves y Viernes, a las 20:30 h. Sábados, a las 19:30 h y 22:30 h. Domingos, 19:30. Teatro Amaya. Paseo General Martínez Campos 9. Metro: Iglesia. Precio: de 12 a 25 €. Para más información:

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Bryan Adams I

Todavía no me he atrevido a comprarme el primer y homónimo cd de Bryan Adams (los comienzos son duros y no siempre brillantes), aunque todo se andará.

Así pues, el primer cd de la discografía del cantante canadiense que puedo analizar es "You want it, you got it" (1981). No es un gran disco, para qué vamos a engañarnos. Excesivamente ochentero, sólo tiene dos canciones destacables: "Fits you good" y "Tonight". La primera fue rescatada del olvido y arreglada por el propio Bryan para el "MTV Unplugged" de 1997. De la segunda, podéis disfrutar en este vídeo:



A continuación, en 1983, publica "Cuts like a knife", con el que se da a conocer y que le sirve para cosechar sus primeros éxitos en el mundo de la música. Éstas son las canciones que lo componen:

1. "The only one": Típica canción ochentera, ya presenta una letra de cierta calidad y algo de la fuerza rockera que ha caracterizado siempre al canadiense:


"Last night
I thought you mighta stayed
If I'd a' had the guts
I woulda pushed my luck
But then you mighta turned away
How do I explain
I know it sounds insane
But then I've been though this before
In just a matter of time
You could change your mind
You could turn and walk right through that door"


2. "Take me back": Buena música, letra simple, gran modulación de voz del canadiense.

3. "This time": No es una de mis favoritas, pero fue uno de los primeros éxitos de Bryan. Demasiado ochentera (lo siento, pero a pesar de haber nacido en dicha década, creo que, salvo honrosas excepciones, esos años se podrían borrar de la historia de la humanidad) y excesivamente edulcorada. En todo caso, juzgad por vosotros mismos:



4. "Straight from the heart": La primera gran balada de Adams:



5. "Cuts like a knife": Una de las mejores canciones del disco y la que otorga nombre al mismo, más adelante sería levemente revisada para el "MTV Unplugged". Gran canción de ruptura, supera claramente los condicionantes de la oscura década en que fue escrita:

"Drivin' home this evening
I coulda sworn we had it all worked out
You had this boy believin'
Way beyond the shadow of a doubt

The I heard it on the street
I heard you mighta found somebody new
Well who is he baby - who is he
And tell me what he means to you

I took it all for granted
But how was I to know
That you'd be letting go

Now it cuts like a knife
But it feels so right
It cuts like a knife
But it feels so right

There's times I've 'bin mistaken
There's tines I thought I'd 'bin misunderstood
So wait a minute darlin'
Can't you see we did the best we could

This would be the first time
Things have gone astray
Now you've thrown it all away

Now it cuts like a knife
But it feels so right
It cuts like a knife
But it feels so right"


6. "I'm ready": Una de las mejores letras del canadiense, aunque para el "MTV Unplugged" fue convertida en un baladón (con violines incluídos), en esta primera versión se trataba de una canción mucho más cañera, tal y como se puede comprobar en este vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=K6Ei7zRBOtM

7. "What's it gonna be": Vuelta al sonido ochentero, con una letra normalita y una melodía totalmente despreciable:

"If it was up to you
You'd say you need protection
When all you really need is me
Now that's the bottom line
It's your sincere intention
So go ahead"


8. "Don't leave me lonely": Para mí, la mejor canción del cd, llena de fuerza y con un acoplamiento perfecto entre la música y una gran letra:

http://www.youtube.com/watch?v=xfur5NDpAOI

9. "Let him know": Una de las canciones que menos soporto del disco, su gran hándicap vuelve a encontrarse en una melodía excesivamente ochentera.

10. "The best was yet to come": Balada excesivamente ñoña, que tiene en su letra la mejor baza:

"You can cry yourself to sleep at night
You can't change the things you've done
You had it there then it slipped away
Yeah you left the song unsung

Even through your tears
I never saw you come undone
What's so good about goodbye
When the best was yet to come"

Mi descubrimiento del día

Por fin, tras una interminable espera de varios años de duración, han reeditado la cuarta parte de "La torre oscura" de Stephen King, en pastas duras y con otro subtítulo ("Mago y cristal" en vez de "La bola de cristal"). El precio, como en muchos de estos casos, asusta: 22'8 € (menos mal que estamos en crisis, que si no...). Y, ahora, el gran dilema: ¿me lo compro con mi primer sueldo, me lo pido para Reyes, continúo esperando hasta que lo editen en bolsillo o me lo pillo en la biblioteca y, por el momento, renuncio a la posesión de este pequeño tesoro? Mientras me decido me contentaré con contemplarlo en los escaparates de las librerías y con hojearlo en El Corte Inglés. ¡Es tan bonito!

Reciclando

Cojo una bolsa e introduzco lentamente en la misma todo el vidrio acumulado en mi despensa.

Salgo de casa con mi pesada carga y me dirijo al contenedor verde más cercano.

Y reciclo todo lo que llevo encima.

Los botellines verdes de mi esperanza.

Los tarros transparentes de mi inocencia.

Y las botellas marrones de mi ignorancia.

martes, 16 de septiembre de 2008

Lunática II

Una enorme y redonda luna llena me contempla mientras escribo estas líneas y yo intento no dejarme atrapar por su hipnótico brillo.

Abro la ventana y respiro el fresco aire de la noche.

El silencio lo envuelve todo a mi alrededor.

De pronto, el ladrido del perro del vecino perturba la quietud de las calles solitarias.

Contemplo con fastidio al impertinente chucho y me doy cuenta de que él también se encuentra bajo el influjo de la diosa selene.

Es a ella a quien ladra con ahínco, tras los barrotes del balcón que constituye su prisión.

Me gustaría comprender su lenguaje y que él comprendiera el mío y, sin embargo, puede que no seamos tan distintos.

Levanto la vista y me dejo atrapar por la blancura del satélite terrestre.

Una vez más, la marea de mis sentimientos sube y baja frenéticamente.

El pulso se me acelera y siento una imperiosa necesidad de actuar sin perseguir ningún tipo de objetivo, únicamente guiada por mis incomprensibles y primarios instintos.

Pero la luna llena no tardará en decrecer y con ella disminuirá también la plenitud de mi alma.

Y con la luna nueva se renovarán mis fuerzas y poco a poco mi alma volverá a colmarse de sentimientos encontrados y se expandirá hasta alcanzar la plenitud de estos días.

28 días girando al ritmo marcado por la luna.

28 días buscándola cada noche.

28 días para que todo vuelva a empezar.

28 días dando tumbos sin parar.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Indianapolis



Desgraciadamente, la lluvia fue la principal protagonista de este Gran Premio. No obstante, entre diluvio universal y coletazos de huracán, se pudo ver algo de motociclismo y, encima, del bueno.

Para abrir boca, la carrera de 125 cc. Pol Espargaró salía, por segunda vez esta temporada, de la pole y amenazaba seriamente con lograr su primera victoria en el mundial. Efectivamente, Pol hizo una buena salida y pronto comenzó a distanciarse de sus perseguidores. En pocas vueltas se situó a dos segundos de un grupo de pilotos que pugnaban por la segunda posición. Poco después, Nico Terol salió vencedor de dicho duelo y, rodando en ritmos incluso superiores a los de Espargaró, no sólo comenzó a poner tierra de por medio, sino que pronto dio caza e incluso adelantó a Pol y comenzó a abrir un pequeño hueco respecto del anterior líder de carrera. Por detrás, mucha pelea y múltiples adelantamientos. 125 cc en estado puro. Por delante, Terol en cabeza y Espargaró a una prudente distancia del mismo. Las gotas, que ya habían comenzado a caer, aumentan su presencia y amenazan con interrumpir la carrera. Pol se da cuenta de que el tiempo se le acaba y comienza a apretar al mismo tiempo que Nico es incapaz de incrementar el ritmo. A falta de ocho vueltas, Terol pasa primero por línea de meta. Espargaró está más y más cerca y la lluvia comienza a caer más y más intensamente. Ya se ha corrido más de dos tercios de la carrera y, si se interrumpe, la clasificación final coincidirá con el orden en que los pilotos hayan atravesado la línea de meta en la última vuelta. Pol lo sabe y se la juega poco antes de volver a cruzar la meta en un escalofriante adelantamiento que le otorga la primera posición. Instantes después, los comisarios sacan la bandera roja y detienen la carrera. Lástima que el esfuerzo y la brillantez de la última vuelta no le sirvieran al pequeño de los Espargaró para obtener la victoria, ya que se tienen en cuenta las posiciones en la última vuelta completa de todos los pilotos (en este caso, la vuelta anterior al adelantamiento de Pol a Nico). En definitiva, Terol logra la victoria por primera vez en su carrera deportiva, Espargaró iguala el segundo puesto obtenido en Montmeló y Bradl sube al tercer escalón del podio. Sorprendente también la sexta posición de Marc Márquez, que con sólo quince años ya da muestras de su extraordinaria calidad y que, al igual que Pol, fue uno de los claros damnificados por la lluvia. Y es que en un par de vueltas más podía haberse situado tercero sin ningún problema.

¿Despúes? El diluvio universal se apodera del circuito y la carrera de 250 cc se pospone hasta las diez de la noche, hora española.

A continuación, empieza MotoGp. Hayden realiza una salida fulgurante y enseguida se pone al frente de la carrera rodando a un ritmo increíble y demostrando que se está corriendo en su territorio. Rossi, tras un discreto inicio, comienza a recortar terreno y pronto se coloca segundo. La lluvia empieza a caer mientras Nicky comienza a perder terreno y Pedrosa, con sus recién estrenados Bridgestones, confirma su condición de gato alérgico al agua. Rossi adelanta a Hayden y, tras colocarse primero, sigue apretando como si los 75 puntos de ventaja que tiene sobre Stoner en la clasificación general no le resultaran suficientes. Por detrás, Lorenzo deja atrás a Stoner y Dovizioso y comienza a acercarse peligrosamente a Hayden. La lluvia, acompañada de un fuerte viento, comienza a arreciar mientras Valentino sigue a lo suyo y Lorenzo lucha denodadamente por el segundo puesto. Las condiciones climatólogicas comienzan a pone en peligro la seguridad de los pilotos y dirección de carrera decide supenderla la misma. Tras más de diez minutos de total y absoluta confusión, en los que nadie sabe si se va a continuar o no con la carrera, se decide dar por buena la clasificación de la última vuelta y, lo que es peor, suspender la carrera de 250 cc. Una pena para Lorenzo, que podía haber adelantado a Hayden y una putada para los espectadores, que nos quedamos sin saber en qué habría acabado el pique entre Barberá y Simoncelli.

Rossi sonríe, una vez más, en lo alto del podio y el motociclismo se beneficia de ello.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Soñando

Me sumerjo en el reino de los sueños.

Me revuelvo entre las sábanas esperando la visita de Morfeo.

¿Qué oníricas imágenes me asaltarán esta noche?

Me dispongo a participar en las enrevesadas historias ideadas por mi incomprensible inconsciente.

Me reencuentro con personas a las que hace tiempo que olvidé, conozco a personas a las que nunca jamás veré, regreso a lugares que han servido de escenario para representar algunos momentos de mi vida y visito otros a los que me gustaría viajar, me convierto en la protagonista de apasionantes aventuras, disfruto de mis agudizados sentidos, experimento sensaciones que nunca creí que sentiría, vuelo como Peter Pan, desafío a la gravedad, conduzco por recónditas y tortuosas carreteras, paladeo deliciosos manjares, me dejo llevar y planeo como una pluma balanceada por el viento.

Todo me parece lógico y cotidiano, aunque, objetivamente considerado, pueda resultar más absurdo que cualquier renglón de "Alicia en el País de las Maravillas".

Y, en aquellas extrañas ocasiones en que me asalta alguna pesadilla, consigo vencer el miedo y me obligo a despertar.

Mi canción del día

Y como hoy es el cumpleaños de esta chica que me ha conquistado con su extraordinaria voz, sus maravillosas letras y sus preciosas melodías, os dejo con la última canción del concierto que Zahara dio en el Búho Real el día 21 de julio del 2008, concierto al que tuve la enorme suerte de poder asistir. Zahara en estado puro acompañada por el también muy grande Alfonso Alcalá.

Mi cita del día

"Conozco perfectamente mis limitaciones: No tengo ninguna."

Carmiana Valiente.

lunes, 8 de septiembre de 2008

¿Por qué?

- ¿Por qué nunca me miras fijamente a los ojos?

- ¡Vaya tontería! Sí que lo hago.

- No mientas, nunca lo haces. De hecho, siempre que nuestras miradas se cruzan, desvías rápidamente la vista hacia otro sitio, como si mis ojos quemasen. ¿De qué tienes tanto miedo? No soy ningún basilisco. Puedes mirarme tranquilamente sin convertirte en piedra.

- No estoy tan seguro.

- Habla con cualquiera. Todavía no he conseguido petrificar a nadie, por más que me hubiera gustado hacerlo con más de uno.

- No deberías subestimar el poder de tu mirada. Tiene algo de hipnótica.

- ¡Oh, sí! Soy un gran faquir. Haces bien en no mirarme o podría llegar a controlar tu voluntad. ¡Ja, ja, ja! Ahora en serio, ¿tienes algún problema conmigo?

- Depende de lo que entiendas por problema...

- ¿Quieres dejar de marear la perdiz y decirme qué coño te pasa conmigo?

- No lo sé. Imagino que el problema es que me gusta observarte en la distancia, pero la cosa se complica en el cara a cara. Eres una tía demasiado lista y, sí, tu mirada quema y mucho.

- ¿Que mi mirada quema?

- Sí y llega directa hasta el alma. Ése es el verdadero problema. Tengo demasiado miedo de que me conozcas, de que puedas leer en mi corazón, de que llegues a descubrir mis más íntimos secretos, aquello que no me he atrevido a contar a nadie, aquello que ni siquiera me atrevo a admitir ante mí mismo. Y, sí, tienes algo de faquir. He visto a demasiados tíos caer hipnotizados en el centro de tus negras pupilas y no quiero ser uno de ellos. Lo siento mucho, pero no me dejaré atrapar por ti.

- Pero yo nunca he querido atraparte...

- Eso no importa. Hay personas capaces de hechizar a los demás sin darse cuenta, sin ni siquiera pretenderlo y tú eres una de ellas, aunque nunca lo hayas notado. También existen brujas que no son conscientes de sus poderes sobrenaturales.

- ¿Crees que soy una bruja?

- Una bruja buena, que son las peores.

- ¿Por qué?

- Porque la magia blanca siempre es más poderosa que la negra y sus hechizos son prácticamente imposibles de romper.

- Si tan bien conoces mis poderes debe ser porque has sido una víctima más de los mismos.

- Mientras no bucee mucho tiempo en tu mirada todavía habrá alguna esperanza. Puedo olvidar la musicalidad de tu risa, la cadencia de tus movimientos, la magia de tus palabras. Son tus ojos los que me aterran: el negro de tus pupilas, la miel de tu iris, tus alargadas pestañas y la corriente eléctrica que recorre todas las células de mi cuerpo cada vez que nuestras miradas se entrecruzan un segundo en el espacio, cada vez que me asomo tímidamente a las simas de tu universo, cada vez que navegas momentáneamente en las profundidades de mi ser.

En el fondo y en la superficie

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Elizabeth, la edad de oro


Una película excesivamente grandilocuente. Así es como podría definirse este intento de recrear una de las épocas más gloriosas de la historia de Inglaterra.
Las comparaciones son odiosas, pero necesarias e inevitables en muchas ocasiones. Y es que, si bien la predecesora de esta cinta consiguió cautivarme total y absolutamente, esta continuación me dejó más fría que un témpano de hielo.
"Elizabeth" se limitaba a retratar a un personaje histórico en sus años de juventud. Ésta era su única pretensión y desde la sencillez del planteamiento se lograba plenamente el objetivo perseguido. La película recreaba perfectamente la época de transición entre el reinado de María Tudor y el de Isabel I de Inglaterra a través de una cuidadísima ambientación, un brillante vestuario y un fiel reflejo de las intrigas palaciegas que rodearon a la protagonista y que terminaron con su proclamación como reina de Inglaterra y con la sustitución definitiva del catolicismo por el anglicanismo. No obstante, la película daba un paso más y, en lugar de quedarse en la superficie de los acontecimientos, trataba de realizar un profundo retrato psicológico de la mujer que Elizabeth fue y de la evolución que experimentó su personalidad a raíz de los acontecimientos externos que rodearon su existencia. Una brillante interpretación a cargo de Cate Blanchett contribuye en gran medida a lograr los objetivos anteriormente descritos, si bien es cierto que los mismos no se habrían alcanzado con un guión menos brillante.
Y éste es precisamente el principal defecto de "Elizabeth,la edad de oro". Efectivamente, la inconsistencia del guión es la principal causante de la enorme dificultad que tiene el espectador para identificarse con los personajes presentados y comprender sus sentimientos y, en última instancia, las motivaciones de sus actos. Así, esta secuela parece solamente interesada en dar una idea general de la grandeza política del reinado de la soberana inglesa, olvidándose por completo de retratar el lado humano de los protagonistas. De esta manera, la película se convierte en una narración impersonal de acontecimientos con claros fines propagandísticos: la Inglaterra isabelina es el reino más importante que ha existido nunca, la flota británica es la única capaz de hacer frente a la Armada Invencible y los buenos de los protestantes consiguen derrotar definitivamente a los opresores e irracionales católicos. Para ello no se duda en ningún momento en cometer inexactitudes históricas, como la de presentar a Felipe II de España como una especie de tullido retrasado o a María Estuardo como una mujer de débil carácter y sin ningún tipo de iniciativa política. Muy dudoso resulta también el reflejo de la relación existente entre Elizabeth y sir Walter Raleigh que la película presenta y es que, más allá del hecho de que ambos fueran o no amantes, en ningún momento llegan a comprenderse los sentimientos existentes entre ambos. Ni siquiera las personalidades de los protagonistas aparecen bien definidas. Claro que, para mí, son los últimos veinte minutos de metraje los realmente insufribles; con una Elizabeth más divina que humana, capaz incluso de conjurar a los elementos de la naturaleza para provocar la tempestad que destruyó a la Armada Invencible, poderes sobrenaturales que la protagonista se ha encargado previamente de anunciar al embajador español en un discurso ampuloso y poco creíble.
En definitiva, una película cuyos únicos aciertos residen en la nuevamente brillante interpretación de Cate Blanchett y en la también excepcional ambientación.

Beatriz

Beatriz descubrió muy pronto la magia de las palabras, poco después de cumplir los cuatro meses de edad, cuando se atrevió a pronunciar por primera vez la palabra "mamá". Nunca imaginó que un sonido articulado pudiera ocasionar tanto revuelo. Durantes varias semanas su progenitora parecía no tener otro tema de conversación: "La niña ya habla. ¡Ha dicho mamá! ¿Acaso no es maravilloso? Si es que siempre hubo un vínculo muy especial entre nosotras. De hecho creo que Mauricio anda un poco celoso (siempre pensó que la primera palabra de Beíta sería papá. Es increíble lo egocéntricos que pueden ser los hombres)." Y Beatriz, muda de asombro, tardó bastante tiempo en volverse a atrever a emitir un sonido inteligible. En realidad, supongo que nunca habría aprendido a hablar si no hubiera estado realmente interesada en las reacciones que podía provocar en los demás a través de sus palabras. Y es que Beatriz pronto se dio cuenta de que el lenguaje podía ser utilizado para hacer que las personas bailaran al compás de sus deseos.

martes, 2 de septiembre de 2008

Marta

Marta está harta de que la crucifiquen. Puede que no sea una santa. Nunca ha pretendido serlo. Tampoco ha matado a nadie. Sólo ha cometido el enorme pecado de acostarse con varios hombres casados y otros cuantos con novia. Puede admitir su parte de culpa en la comisión de tan magnos crímenes, pero ¿acaso no ha necesitado siempre un cómplice? ¿Por qué ella es siempre la única condenada, la única a la que la sociedad parece pedirle cuentas?
Hoy ha ido a trabajar como quien camina hacia el cadalso. Sabía perfectamente lo que se encontraría: miradas inquisitivas clavadas firmemente en su nuca, cuchicheos de todo tipo a sus espaldas y dardos envenenados lanzados por las víboras de siempre. Sabía perfectamente que este día llegaría tarde o temprano, así que estaba preparada para ello, aunque siga sin entender la actitud de los demás. Ayer le caía bien a todo el mundo y hoy es sólo la zorra que ha intentado destruir el matrimonio de su jefe, ejemplar marido y modélico padre. Intenta aislarse de todo y trabajar lo más eficientemente posible en el gélido ambiente que la rodea. Pone buena cara y sonríe ante las chilindrinas que le tiran sus compañeras, ignorando la bilis que no para de producir su hígado. Se esfuerza por mantener la cabeza bien erguida y por no pensar en el cerdo mentiroso con el que ha compartido los últimos tres años de su vida. Intenta contener el avance del nudo que se apodera de su garganta y consigue que las lágrimas de rabia no afloren antes de llegar a casa.
Odia a todo el mundo mientras el diluvio universal inunda sus mejillas; pero, sobre todo, se odia a sí misma por haberse dejado engatusar, una vez más, por las mentiras de un consumado seductor, por haber vuelto a creer que podría llegar a ser feliz al lado de un imbécil que nunca estuvo dispuesto a comprometerse con ella.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Mis descubrimientos del mes de agosto

1) Los tíos que se depilan las piernas me dan un poco de grima.

2) Los tíos con zurrón me caen simpáticos.

3) En un camping es complicado dormir.

4) Las previsiones meteorológicas de internet no son muy fiables.

5) En Aranda del Duero hace mucho, mucho, pero que mucho frío.

6) El TomTom no es tan inútil como pensaba.

7) Me gustaría tener un cisne como animal de compañía.

8) El disco duro de mi dvd tiene una capacidad limitada.

domingo, 31 de agosto de 2008

Misano


El Gran Premio de Motociclismo de Misano ha tenido nombre propio: Valentino Rossi. Nueva victoria del de Tavullia: la 700ª de Italia en todas las cilindradas, la 68ª de Rossi en la categoría reina (superando al grandísimo Agostini) y la primera de Valentino en este trazado. Claro que, una vez más, lo más destacable ha sido la lucha psicológica entre el mejor piloto de todos los tiempos y uno de los innumerables aspirantes a sucederle como rey del motociclismo. Y es que desde que mi querido Sete Gibernau decidiera retirarse no me había reído tanto en una carrera de motos. Lo de Laguna Seca tuvo su gracia: Rossi, como siempre, realizando adelantamientos imposibles y sacando de quicio a Stoner hasta que el australiano acabó yéndose al suelo. Aún así, Casey tuvo el suficiente amor propio como para levantar su moto y conseguir terminar segundo. Lo de Brno, por un pequeño error de cálculo, me lo perdí. Pero lo de hoy...
Stoner con la mano izquierda jodida salía desde la pole y sabía perfectamente que todas sus opciones pasaban por poner tierra de por medio con Valentino. Por su parte, Rossi era consciente de la mayor rapidez de Casey y su estrategia pasaba por no dejar que éste se le escapase. Arranca la carrera, Stoner sale como un auténtico cohete y Valentino se va detrás. De repente, un pequeño susto de la moto del italiano permite a Pedrosa ponerse momentáneamente segundo y Stoner consigue empezar a alejarse de todos sus perseguidores. Rossi, superado el susto, recupera el control de su moto y empieza a acercarse a Dani. Cada vez más cerca, cada vez más cerca, hasta que consigue adelantar a Pedrosa y ponerse segundo. Lorenzo y Elías vienen detrás como dos auténticas exhalaciones. Valentino va a lo suyo. Stoner está ya a tres segundos y amenaza con aumentar la distancia. Rossi comienza a tirar cada vez más fuerte y rueda prácticamente en los mismos tiempos que el australiano. Poco a poco incrementa el ritmo y recorta ligeramente la distancia. La sombra de Valentino es alargada y Stoner empieza a ver fantasmas donde no los hay y termina volviendo a besar el asfalto. Esta vez, al igual que en Brno, tampoco es capaz de continuar en carrera. Y es que la presión psicológica de Valentino desarma a todos sus rivales.
Pedrosa vuelve a tener pequeños problemas con los neumáticos, lo que permite a Lorenzo y Elías adelantarle. Jorge tiene hambre de victoria y pone toda la carne en el asador para intentar pillar a Rossi. No obstante, Valentino, perfectamente consciente de que le sobra con ser segundo, no se conforma con algo que no sea subir a lo más alto del podio y controla perfectamente el resto de la carrera, siempre a dos o tres segundos de distancia del piloto mallorquín, el único capaz de seguir su estela. Rossi gana en su segunda casa, Lorenzo vuelve al podio, Elías se reivindica como piloto de Moto GP y Pedrosa recupera terreno a la espera de cambiar los Michelin por los superiores Bridgestone. Y todos contentos (menos Stoner, claro).
Muy entretenida ha estado también la carrera de 250 cc, la más caliente de los últimos tiempos. Barberá haciendo amigos con Simoncelli y Pasini, que acusan a Héctor de adelantamientos indebidos y dicen que van a presentar una reclamación ante Dirección de Carrera (será que les jode que el blandito haya dejado de serlo y que sufren una amnesia de caballo que les ha hecho olvidar todas las dudosas maniobras que los dos italianos han protagonizado a lo largo de su carrera deportiva). Bautista, entre tanto, a lo suyo, protagonizando una nueva épica remontada, se benefició de la pelea entre los dos italianos y el valenciano y en cuanto tuvo ocasión se colocó primero y siguió tirando hasta el final de la carrera. Aunque, antes de terminar, el siempre simpático Simoncelli nos brindó una bonita caída cuando iba totalmente solo (¿le dirá a la Dirección de Carrera que el pobre Héctor también tuvo la culpa de este incidente?) que le relegó al sexto puesto (¿tuvo envidia de la también bonita anterior caída de Pasini?). Y es que los italianos parecen olvidarse de que hay que hablar a lomos de la moto y no cuando te has caído de ella.
Y en 125 cc poco que decir: dominio de cabo a rabo de Talmacsi, seguido del jovecísimo Smith. Bonita pelea entre Corsi y Di Meglio, saldada con la caída de este último. Abandonos de Pol Espargaró (una pena, porque salía tercero) y Bradl (otra pena, porque venía de ganar en Brno), caída de Olivé en la última vuelta cuando luchaba con Corsi por el tercer puesto y sorpresón con la cuarta posición del también jovencísmo Márquez (este chaval apunta muy buenas maneras).

viernes, 29 de agosto de 2008

Mi cita del día

"La idea de que todo escritor escribe forzosamente sobre sí mismo y se pinta en sus libros es una de las puerilidades que el romanticismo nos ha legado. No es imposible, muy al contrario, que un artista se interese ante todo por los demás, o por su época, o por mitos familiares. Aun cuando se ponga a sí mismo en escena, puede considerarse excepcional que hable de lo que realmente es. Las obras de un hombre trazan con fecuencia la historia de sus nostalgias o de sus tentaciones, casi nunca su propia historia, sobre todo cuando pretenden ser autobiográficas. Ningún hombre se ha atrevido nunca a pintarse tal y como es."

Camus dixit.

martes, 26 de agosto de 2008

Más

Te odio cada día un poquito más.

Te quiero cada día un poquito más.

Te echo de menos cada día un poquito más.

Necesito que el tiempo pase y al mismo tiempo que se detenga en este instante.

A veces pienso que no eres más que otro de mis caprichos, que si te tuviera me cansaría de ti.

Soy una niña malcriada a quien le niegan un juguete nuevo.

Soy una princesita consentida buscando a su príncipe encantado.

Soy una mujer atemporal que huye de la realidad.

Soy un pájaro enjaulado aleteando sin parar.

Ven hasta mí.

Ven pronto.

No tardes más.

Y cuando no vengas volveré a odiarte por no necesitarme.

Y cuando no vengas volveré a adorarte por no depender de mí.

Y cuando no vengas me odiaré por haberte esperado.

A veces fantaseo con la pareja que formaríamos: dos almas complementarias que por fin se han reunido, dos estrellas fugaces tratando de afirmarse en el firmamento, dos sinsentidos irracionales, dos estúpidos ilusos.

martes, 29 de julio de 2008

El despertador

Me emborracho de ti.

Bebo todas y cada una de tus palabras.

Sorbo poco a poco todos y cada uno de tus besos.

Recuerdo el suave tacto de tus largas manos.

El modo en que recorres mis nalgas y, a continuación, mis piernas.

El momento en el que introduces tu dedo índice en mi ombligo y el escalofrío que recorre mi espalda en ese instante.

Me pierdo en el mar infinito de tu mirada.

Me engancho a tu pícara sonrisa.

Dejo que cuentes todos y cada uno de mis lunares.

Comienzo a marearme cuando muerdes el lóbulo de mi oreja.

Cierro los ojos y los abro justo cuando suena el despertador.

El tren VI

La mayoría de las personas consideran que no se puede huir de los problemas, ya que éstos siempre te persiguen allá donde vayas. Sin embargo, Lucía estaba convencida de que la clave está en correr más deprisa que tus crueles perseguidores. Por eso tomó la decisión de mudarse a Valencia con su padre y la aborrecida Marga. Sabía que era muy egoísta por su parte abandonar de aquella manera a su pobre madre; pero no habría soportado ni un momento más continuar viviendo en la ciudad que había sido testigo de sus momentos más felices y, al mismo tiempo, de sus días más amargos.
Su aborrecimiento hacia cualquier medio de transporte que se desplazara sobre raíles no había hecho más que aumentar tras la muerte de Salva. De ahí que su primera opción para mudarse a Valencia fuera coger un avión. Desafortunadamente, no quedaban billetes para ese fin de semana y sus prisas por abandonar la capital de España hicieron que finalmente transigiera y aceptara viajar en el famoso ALARIS.
Sólo que esta vez, cuando montó en el habitual tren, no lo hizo con miedo ni con rencor; porque sabía que, en esta ocasión, el asesino de Delfín la alejaría de sus más dolorosos recuerdos. Por supuesto, sintió un nudo en el estómago al ver a su madre hecha un mar de lágrimas en el andén, pero sabía que alejarse de Madrid era la única opción que tenía si quería continuar con su vida.
El tren, finalmente, arrancó y, conforme abandonaba la estación, una gran sensación de alivio comenzó a invadir a la joven muchacha. No podía explicarlo, pero sabía que todo iría bien a partir de entonces.
El encapotado cielo no tardó demasiado en comenzar a descargar su brutal aguacero. Miró por la ventana. La lluvia caía incesantemente, desdibujando el paisaje, mientras el tren avanzaba implacable hacia su destino. Gruesas gotas de agua resbalaban por el cristal, paralelamente a las lágrimas que comenzaban a abandonar sus celestes ojos.
Apoyó la mejilla en el frío cristal de la ventana y, poco a poco, una gran sensación de paz fue invadiendo a la dulce joven, que, por primera vez en muchos meses, consiguió dormir plácidamente sin que ninguna macabra pesadilla la perturbara.
Es curioso, ¿no creéis? A veces nuestros más terribles enemigos se convierten en los únicos capaces de salvarnos. Toda realidad es susceptible de una doble interpretación: El tren de la muerte puede transformarse en el tren de la vida.