Paredes de papel aprisionan mis pensamientos.
Ecos lejanos resuenan en mi cabeza.
Un largo y dulce adiós retumba en mis oídos, mientras te alejas.
No me digas que lo nuestro es imposible.
No me digas algo que ya sé.
Mis ojos te buscan y no te encuentran, mientras mi lengua aún puede paladearte.
Mi mirada otea el horizonte, mientras mis manos aún creen poder tocarte.
Tan sólo quiero escribir, mientras trato de recordar cómo se vive sin ser feliz.