martes, 1 de abril de 2008

Sentada en el viejo malecón


Y te espero sentada en el viejo malecón.

Mientras el llanto anega mi corazón.

No llegué muy lejos en mi largo y tortuoso caminar.

No me atreví a ser libre y el cielo alcanzar.

Me quedé sentada mirando el agitado mar.

Esperando escuchar tu sencillo hablar.

Esperando sentir en mí clavado tu dulce mirar.

Pero ya no importa, sé que no vendrás.

Y aún así no me cansaré de esperar.

Me aferraré a ese improbable quizás.

Mientras a lo lejos veo a los marinos navegar.

Mientras las olas estallan en el viejo malecón.

Mientras la lluvia empapa mi triste y cansado corazón.

2 comentarios:

anselmo dijo...

Si la poesía es tuya, desde luego es muy bonita y muy muy triste
PD: veo que tambien eres transnochadora
un saludo

moonriver dijo...

No sé si se la puede llamar poesía,pero sí es mía. Todo lo que cuelgo lo he escrito yo salvo que especifique lo contrario. Y sí es triste,casi todo lo que escribo lo es porque soy una romántica incurable (en el sentido literal y original del término).